AGENCIAS | NUEVA YORK
Los bancos españoles protagonizaron gran parte de las compras de entidades estadounidenses durante los dos últimos años, según la revista Forbes, que destacó ayer la fortaleza del sector financiero español, su elevado nivel de reservas y su capacidad para captar clientes.
La publicación, que se remite a datos de SNL Financial, asegura que diez de las catorce compras de bancos estadounidenses anunciadas desde 2007 por firmas extranjeras fueron impulsadas por entidades españolas o canadienses, como el acuerdo alcanzado el mes pasado por Banco Sabadell para adquirir Mellon United National Bank por al menos 142 millones de dólares.
La revista recuerda también que en marzo pasado el Banco Santander completó la compra de Sovereign Bancorp, del que ya tenía el 75%, al tiempo que Caja Madrid se hizo con el 83% de City National Bank de Florida en noviembre del año pasado.
Por su parte, el BBVA, que en 2007 compró Compass Bancshares -con sede en Alabama- "probablemente aún esté tratando de expandirse por Estados Unidos", según Forbes, que se remite a lo que apuntan los analistas.
Ventaja lingüística
"No se sorprenda si esta tendencia continúa una vez que se haya iniciado la recuperación", apunta la publicación, que argumenta que el boom de la población latina en la zona sureste del país "podría dar a los bancos españoles una ventaja lingüística".
El analista de RBC Capital Markets, Gerard Cassidy, asegura en la revista que "una razón por la que los bancos canadienses y españoles han tenido éxito en su entrada en Estados Unidos en los últimos años es que no han puesto demasiada presión en que crecieran sus filiales estadounidenses". Ello permitió, según Cassidy, que "no estuvieran demasiado extendidas (por el país) cuando estalló la crisis financiera".
A esto se suma que los reguladores españoles "dieron el inteligente paso hace cerca de una década de exigir a los bancos un aumento de sus reservas para préstamos impagados", argumenta el analista.
Los bancos españoles, al igual que los canadienses, se han dado cuenta, según la revista, de que, "pese a los desperfectos de la recesión, Estados Unidos sigue siendo un país rico con mucho potencial en fusiones y adquisiciones".