AGENCIAS / REDACCIÓN | SANTIAGO / A CORUÑA
El jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, insistió ayer en que no aceptará "presiones externas" sobre el futuro de las cajas de ahorro ni se dejará influir por el calendario de otras autonomías o partidos políticos, de manera que lo que haya que hacer se decidirá en Galicia. Así se pronunció el presidente cuando se le preguntó por la iniciativa socialista de reclamar en el Parlamento que no se autoricen fusiones de cajas si no están lideradas por las entidades gallegas.
La aplicación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que ofrece importantes ayudas a la concentración de entidades financieras, ha provocado constantes rumores y movimientos en el mercado financiero español a los que no han podido escapar Caixa Galicia ni Caixanova, tanto sobre una hipotética fusión entre ellas como con entidades de otras regiones.
Las fuerzas políticas de la comunidad defienden la galleguidad de las cajas y apuestan por fusiones lideradas por las entidades gallegas para que la relevancia que tienen para buena parte del tejido empresarial de Galicia se mantenga. Por ello, el PSdeG presentó una propuesta no de ley para que los tres grupos políticos mayoritarios alcancen un acuerdo e impidan "la desgalleguización de las cajas".
Las afirmaciones de Feijóo tiran al traste con las pretensiones de lograr una fusión de Caixa Galicia con Caja Madrid y la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), pues la integración debe ser aprobada por el Consello de la Xunta. El pacto contra las fusiones interterritoriales, además, choca con las ideas del líder nacional del Partido Popular, Mariano Rajoy, que no ve con buenos ojos una fusión entre las dos cajas gallegas y sí con entidades de otras comunidades. "La fusión de las cajas gallegas pondría a muchísima gente en la calle. Son absurdas las pretensiones políticas de unir cajas de una misma región", sentenció Rajoy en las últimas semanas.
Feijóo, según afirmó ayer, no se dejará influir por las indicaciones de su líder en Madrid. "El calendario de esa decisión no nos lo van a imponer desde fuera; lo que tengamos que hacer lo vamos a decidir en Galicia, no vamos a atender calendarios de otros actores financieros o de otras comunidades o partidos políticos", aseguró. Es un tema "lo suficientemente serio" para que Galicia "responda en su momento" sin atender "a calendarios o "presiones externas", por lo que pidió "pasar del rumor al rigor", fundamental en la toma de decisiones sobre este asunto, dijo, y pidió al PSdeG que diga si apoya o no la fusión de las cajas gallegas.