JORGE VILARIÑO | SANTIAGO
La nueva política eólica de la Xunta no convence al BNG. Los nacionalistas consideran que es una "estrategia" del jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, para dar el "megapelotazo" y "favorecer a sus amigos". Asimismo, desde el Bloque defienden la legalidad del concurso eólico que pusieron en marcha cuando estaban en la Xunta, y con el que pretendían repartir 2.300 megavatios de potencia.
El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, acusó al presidente de la Xunta de utilizar el nuevo proyecto de ley que regulará el negocio eólico para "beneficiar a los suyos". A este respecto, Vázquez comparó a Feijóo con un "mal árbitro que cambia la reglas del juego para su propio negocio". "Quiere que el partido se vuelva a jugar para que gane quien tiene que hacerlo", apostilló el portavoz nacionalista.
Vázquez exigió al presidente de la Xunta que aclare a los ciudadanos, en base a su compromiso de "transparencia", a quién va a "beneficiar" gracias al nuevo concurso eólico que están gestando desde el Gobierno gallego. Con todo, el nacionalista eludió revelar quiénes serán los presuntos beneficiados, pero vaticinó que aparecerán "pronto", ya sea "con nombres propios o disfrazados".
El líder de los nacionalistas gallegos rechazó que el decreto aprobado por la Consellería de Industria, entonces en manos del BNG, fuese "ilegal", principal argumento esgrimido por la Xunta para "tumbar" el concurso del bipartito y convocar uno nuevo. Guillerme Vázquez resaltó que de haber sido así, el Gobierno autonómico "podría haber recurrido a los procedimientos administrativos para anularlo". Por ello, el portavoz nacionalista señaló que la "mayor prueba" de que era legal fue que la Xunta no lo anuló sino que optó "por la curiosa fórmula de la suspensión". De hecho, Vázquez insistió en que la maniobra de parar el reparto de megavatios del bipartito es una "decisión política" para "entregar a los de siempre este apetitoso negocio".