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La resolución mejora las condiciones de las personas que dejen de trabajar en la empresa y garantiza, aunque no de forma absoluta, el futuro de los trabajadores que sigan en la compañía.
En rueda de prensa, el secretario de la federación de Industria de CCOO-Galicia, Manuel Lores, comprometió el apoyo a la propuesta, al tiempo que pidió a los accionistas de Caramelo, especialmente a Manuel Jove, el principal accionista, que cumpla con el acuerdo.
Respecto a la evolución del proceso de negociaciones, reconoció que en las propuestas "la empresa avanzaba, pero nosotros no movíamos ni un palmo", aunque matizó que desde el Comité de Empresa eran conscientes de que la única alternativa a la última oferta era el concurso de acreedores, que tenía unas condiciones económicas de salida "mucho peores".
De seguir adelante el concurso, los trabajadores recibirían la indemnización que recoge la ley, que tiene como tope 20 días por año trabajado con un tope de doce mensualidades, lejos de los 45 días que exigía el Comité, ya que, según explicó Lores, esa es la indemnización máxima que corresponde a un despido individual, pero en el caso de Caramelo se trataba de uno colectivo, por lo que no son aplicables las mismas condiciones.
En este sentido Lores señaló que en todo momento, respecto a las indemnizaciones, buscaron "la mejor posible dentro de la situación de la empresa", siempre garantizando la continuidad de la actividad, a lo que añadió que el expediente finalmente presentado "no queda abierto a posibles reajustes de plantilla".
El secretario de la federación de Industria de CCOO anunció que, hasta la fecha, hay más de 120 trabajadores apuntados para los despidos voluntarios, que continuarán hasta el próximo viernes, cuando finalice el plazo de inscripción, aunque confían en acercarse a la cifra de 237 -fijada por la empresa- "entre hoy y mañana".
De no conseguir alcanzar esa cifra, Lores abogó por fijar una serie de criterios para los despidos forzosos, sobre todo atendiendo a las demandas organizativas de la empresa.
Sin embargo, criticó la actitud "total y absolutamente irresponsable" de los miembros de la CIG dentro del Comité, ya que con su actitud están permitiendo que sea la empresa la que tome las decisiones unilateralmente