SUSANA REGUEIRA | PONTEVEDRA
El presidente nacional del Partido Popular, Mariano Rajoy, se declaró ayer en Pontevedra "un liberal de verdad" antes de expresar sus reticencias a que el poder político intente intervenir en el futuro de las cajas gallegas -Caixa Galicia y Caixanova- apenas unos días después de que la primera de estas entidades negase la existencia de acuerdos para una fusión con Caja Madrid.
A propósito de su opinión sobre el futuro de las cajas gallegas, Rajoy dejó claro su convencimiento de que los políticos "no deben entrar en asuntos que no les competen", en alusión a que han de mantenerse al margen de las cuestiones referentes a la empresa privada.
"Ni intervendré ni opinaré" sobre un hipotético acuerdo de fusión o cualquier otro que se adopte, dijo, y recalcó que se trata de un asunto "a tratar seriamente". Recordó que las cajas han de velar "por sus intereses y los de sus depositarios" y volvió a expresar su opinión de que "cuanto menos se intervenga (desde el ámbito político), mejor".
El jueves pasado, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, insistía en la independencia ante cualquier proceso de fusión de las cajas gallegas. "No aceptaré presiones externas sobre el futuro de las cajas", indicó.
Feijóo añadió también que no se dejaría influir "por el calendario de otras autonomías u otros partidos políticos. Lo que haya que hacer se decidirá en Galicia".
El presidente gallego había reprochado al bipartito que no pidiera ninguna información sobre el estado de las cajas gallegas, y asegura que "hay que trabajar con rigor" antes de tomar las decisiones. Por ello, señala que actuará igual que hizo en el caso del concurso eólico "sin defender a ninguna firma, sino los intereses generales de Galicia".
"Hay que trabajar con rigor", indicó, y subrayó que el Banco de España avala la "salud" de ambas entidades "en el escenario de 2009, que es del que hay datos".
Feijóo explicó que esta situación de "seguridad" posibilita que la Xunta "no tenga que precipitarse" ni tomar "ninguna decisión inmediata", aunque su Gobierno ya ha contactado con el Banco de España para ver documentación relativa al estado de las cajas. "Es sorprendente que el anterior Gobierno pidiese ni un solo papel sobre la situación de las entidades", reprochó, e insistió en que "nadie" le va a marcar "un calendario". "Quien se precipite no lo hará bien", sentenció, y reiteró que su "plazo" dependerá de un diagnóstico "certero", una propuesta de "alternativas" y de "cómo se mueven los operadores".
Feijóo había advertido también de que "le corresponde a la Xunta" de Galicia tomar "cualquier decisión" sobre la fusión de cajas. "No comparto el informe de Caja Madrid, sobre todo porque tampoco lo conozco", dijo a preguntas de los medios tras mantener una reunión con los presidentes de las cuatro diputaciones provinciales.
"Caja Madrid puede hacer un informe pero, en todo caso, quiero decir que a la Xunta le corresponde cualquier decisión sobre la fusión de cajas", recalcó, y añadió que la Administración gallega "ejercerá sus competencias estatutarias".
"Lo que hay que hacer es trabajar mucho y hablar menos, y no voy a hablar de un informe que, en cualquier caso, desconocemos por completo", sentenció el mandatario gallego.