AGENCIAS | BRUSELAS
El Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro se contrajo un 4,7% en el segundo trimestre con respecto al mismo periodo del 2008, lo que supone dos décimas menos que la caída interanual experimentada durante los tres primeros meses del año (-4,9%), según datos preliminares revelados ayer por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat. El crecimiento económico de la eurozona, sin embargo, se recuperó notablemente en tasa intertrimestral y, aunque sigue en negativo, registró una contracción del -0,1% frente al retroceso del 2,5% registrado en el primer trimestre.
En la Europa de los Veintisiete, el PIB se contrajo un 4,8% en términos interanuales y un 0,2% respecto al cuarto trimestre de 2008. De esta forma, tanto la zona euro como la UE encadenan cinco trimestres consecutivos de caídas del PIB, así como tres trimestres de descenso en términos interanuales.
Los datos trimestrales de España revelan que el PIB descendió un 1,1%, el retroceso más abultado de la eurozona, seguido de Países Bajos (-0,9), Italia (-0,5%), y Austria (-0,4%). No obstante, en términos interanuales, el PIB de España cayó un 4,2%, por detrás de Alemania (-5,9%), e Italia (6%), aunque por delante de Francia (-2,6%) y Portugal (3,7%). Frente a la contracción generalizada en la UE, Polonia se convirtió en el único país en registrar tasas positivas en la evolución de su riqueza nacional en términos interanuales, del 1,4%.
Los países más afectados por los malos datos en la producción de bienes y servicios fueron los bálticos. La economía letona cayó un 18,2% en relación a 2008, la estona un 15,6% y la lituana un 20,4%.
Almunia pide prudencia
El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, destacó que en las últimas semanas ha habido "algunas buenas noticias" para la economía de la UE, como la vuelta al crecimiento de Francia y Alemania, pero pidió "prudencia" porque todavía quedan problemas por resolver. "Creo que hay buenos datos que confirman que podemos estar empezando a superar la crisis", aseguró a la entrada de la reunión de ministros de Economía de la UE para preparar la cumbre del G-20.
No obstante, el comisario europeo resaltó que la necesidad de ser prudentes porque "quedan todavía muchos desafíos por abordar y hay problemas como el desempleo, la situación de las cuentas públicas o el hecho de que todavía no funcione razonablemente el circuito de crédito", destacó.