LUI COSTAS | A CORUÑA
La crisis del ladrillo diezma las arcas de los ayuntamientos gallegos. A los descensos de los ingresos por la caída de licencias de construcción y la menor actividad empresarial del sector de la construcción, los ayuntamientos gallegos han perdido en sólo un año un tercio de sus ingresos por impuestos derivados de la construcción de viviendas, según cifras aportadas por los municipios al Ministerio de Economía y Hacienda y actualizadas el pasado día .
A falta de que al menos una treintena de concellos remitan sus datos definitivos al Gobierno, la estadística de 2008 revela ya que los municipios de la comunidad autónoma ingresaron 29.672.654 euros en tasas sobre construcción y obras, un 68% de lo que recaudaron en 2007, que asciende a 43.300.355 euros.
Esta merma es, sin embargo, muy superior dado que esta cifra provisional no incluye la recaudación de las siete ciudades gallegas ni las de todos aquellos municipios -más de treinta- que sí han hecho públicos sus datos de 2007, pero no los relativos a las cuentas del pasado año-. De hecho, con todos los datos disponibles hasta ahora, la suma de lo recaudado en 2007 por las entidades locales se eleva a más de 64 millones de euros.
La Liquidación de Entidades Locales, publicada el pasado día 1 por el Ministerio, detalla las cantidades recaudadas en impuestos directos e indirectos de los 315 municipios gallegos. El 98% de lo que recaudan los municipios de menos de 50.000 habitantes en impuestos indirectos se corresponde con el Impuesto sobre Construcción, Instalaciones y Obras (ICIO), mientras que el restante 2% se corresponde con tasas que apenas tienen repercusión económica sobre las arcas de los concellos, según fuentes de la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp).
A Coruña, la que más sufre
El análisis de la recaudación en impuestos indirectos permite, por lo tanto, estudiar el impacto de la crisis inmobiliaria en la economía de los ayuntamientos gallegos, pero no el que sufren los municipios de más de 50.000 habitantes -en Galicia, A Coruña, Ferrol, Santiago, Pontevedra, Vigo, Ourense y Lugo-, dado que además del ICIO suman otros impuestos indirectos al total que desvirtuarían el análisis.
A Coruña es la provincia que más acusa los efectos del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, con un descenso en los ingresos de más de ocho millones de euros en 2008, seguida de Pontevedra, donde los municipios han recaudado algo más de cuatro millones de euros menos que en 2007, mientras que Lugo y Ourense, apenas sufren descensos de 800.000 y 300.000 euros, respectivamente.
Los municipios de las áreas metropolitanas de las ciudades y los situados en la costa son los que han sufrido una caída de ingresos más drástica. Ocurre por ejemplo dentro del área coruñesa en Arteixo, donde la recaudación del ICIO ha caído un 63%, desde los 1.936.885 euros que el Concello ingresó en 2007 a los apenas 719.270 euros del año pasado. También Oleiros ha visto cómo sus arcas cerraron el año pasado con la mitad de los ingresos del año anterior derivados de las nuevas edificaciones; un 43% menos que los 2.075.270 euros obtenidos en 2007. También Ares percibió en 2008 un 12% de lo ingresado en 2007 por las construcciones que autorizó dentro de su territorio o Fisterra, cuya recaudación de 2008 ni siquiera se acerca a la mitad de los relativamente discretos 101.851 euros percibidos por edificación de viviendas el año anterior. La tendencia a la baja se produce también en concellos del interior, como Ordes y Oroso, que sufrieron mermas de más de un 50% en la recaudación por el ICIO.
Sanxenxo, el que más recaudó
El ayuntamiento gallego de menos de 50.000 habitantes que más ingresó en 2007 por las construcciones fue Sanxenxo, con 4.244.658 euros, aunque en 2008 obtuvo menos de la mitad, un total de 1.944.508 euros. Peor aún lo pasará si esta tendencia continúa el Concello de Marín, donde las obras de construcción sólo generaron el año pasado el 22% de los ingresos en impuestos de lo obtenido en 2007; apenas 130.458 euros frente a los 588.109 euros del año anterior.
De entre los municipios más próximos a Vigo y Pontevedra, destacan los casos de Bueu -que con 188.681 euros recaudados en 2008, pierde un 55,4% de los ingresos por ICIO obtenidos en 2007, 423.664 euros-; Mondariz-Balneario, que sólo recaudó el año pasado un 11% de lo obtenido en 2007 por impuestos sobre la construcción -8.042 euros, frente a 72.235- y Soutomaior, donde el Concello vio reducida su recaudación un 72% por este concepto; de los 319.958 euros de 2007 a los 60.376 euros del año siguiente.
Las diferencias de Ourense y Lugo son mucho menos acusadas que las que se dan en sus provincias vecinas y concretamente, en el caso ourensano, abundan los municipios en donde la recaudación por impuestos indirectos no sólo no cayó en 2008, sino que aumentó considerablemente. En línea con la tendencia general de A Coruña y Pontevedra, se comportan municipios como Bande (25.408 euros en 2007 y 7.002 el año siguiente), A Pobra de Trives o Toén, pero los ingresos aumentan en otros, como Xinzo de Limia, A Arnoia (el doble) o Montederramo (de 4.748 a casi 11.000).
Los ayuntamientos gallegos se enfrentan sin embargo a un futuro todavía peor y es que, según datos del Colegio de Arquitectos de Galicia (COAG), la redacción de proyectos constructivos de viviendas en el primer semestre de este año no alcanza ni el 25% de la actividad registrada en 2006 -que marcó el pico más alto- y se sitúa en los niveles más bajos de la década. En los primeros seis meses de 2009 se visaron 4.369 viviendas en toda la comunidad autónoma, casi tantas como las que visó el COAG sólo durante el mes de junio de 2006 y menos que las que pasaron por ese trámite en agosto del mismo año. Con estos datos, no es extraño que la Fegamp alerte de que lo peor para la financiación de los ayuntamientos gallegos está por llegar y que autónomos y empresas de construcción exijan medidas para hacer frente a la morosidad de las entidades locales.