M. MARTÍNEZ / A. LORCA | A CORUÑA
Subir la tributación a las Sicav, ¿sí o no? Ésa es la cuestión en la que se han enzarzado el Gobierno, los partidos de izquierda con representación en el arco parlamentario, los de la oposición y hasta los especialistas. Ayer, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sostuvo que "no hay nada" cerrado en el plan de subida de impuestos en el que actualmente trabaja el Ejecutivo, y, a diferencia de lo que señaló el miércoles la vicepresidenta económica, no descartó la subida fiscal para las sociedades de inversión de grandes patrimonios, denominadas Sicavs. "Estamos abiertos a lo que se proponga. Nada está cerrado", dijo.
Los expertos consultados por este diario coinciden en que, en caso de incremento de la tributación de estos instrumentos de inversión, el aumento de la recaudación sería mínimo, con el riesgo de que se produzca, además, una fuga de capitales. Otro asunto es que esta herramienta financiera que utilizan los grandes capitales se haya convertido en un "fraude de ley" por la composición de sus accionariados. Su funcionamiento en cuanto a desgravaciones fiscales es, según distintos expertos, similar a la de los fondos de inversión. Es más, algunos coinciden en que hay otras figuras financieras que pueden resultar más ventajosas. ¿Por qué se utilizan entonces? Porque es, afirman, una manera de mantener el patrimonio unido y porque en algunas ocasiones conlleva un entramado de sociedades que actúa en bolsa a través de fondos de inversión.
Sicav son las siglas de sociedad de inversión inmobiliaria de capital variable. Para su constitución se necesita un mínimo de 2,4 millones de euros y debe contar con al menos 100 socios o partícipes, lo que la convierte en una sociedad de inversión colectiva. Pero lo que ocurre, y ya sido denunciado por los inspectores de Hacienda, es que sólo uno de ellos tiene en realidad ese patrimonio y los otros 99 son hombres o mujeres de paja, "mariachis" como se les denomina en la jerga financiera, que dejan todos los beneficios en manos del propietario. Es aquí donde se produce el fraude de ley.
Otro asunto es el sistema impositivo por el que se rigen. La Sicav tributa el 1% en el Impuesto de Sociedades, mientras que el tipo para las empresas mercantiles es del 30%. Pero si alguno de sus socios "se sale" o vende activos de la Sicav, tendrá que pagar el 18%, lo mismo que cualquier pequeño o mediano ahorrador si dispone del dinero que tiene depositado en un fondo de inversión.
Inicio del debate
"El debate que se ha suscitado es totalmente demagógico y lo único que demuestra es que quienes entran en él no saben de qué hablan. Los que tienen mucho dinero crean figuras societarias y no tienen rentas, sino participaciones que pagan por plusvalías", asegura un experto en productos financieros que reclama anonimato. "La Sicav es una anécdota y la fiscalidad de ahorro es muy parecida. Un ahorrador pequeño y medio puede comprar fondos de inversión con ventajas fiscales y tampoco paga por el traspaso entre ellos. Tocar el tipo impositivo de la Sicav tendría un impacto recaudatorio prácticamente nulo".
Otro experto, que también exige anonimato por dedicarse a este tipo de productos, asegura que "resultaría mucho más atractivo para la recaudación que actuaran sobre los fondos de inversión o incluso sobre las bonificaciones fiscales de los múltiples seguros que existen".
Una cuestión que, en su opinión, difícilmente se plantearía el Gobierno porque "afectaría a millones de personas en este país y difícilmente se atrevería a hacerlo, ni éste Gobierno ni otro". Hay otra cuestión añadida, en la que coinciden los expertos. Las Sicav, en lugar de comprar directamente acciones se mueven mediante fondos de inversión, porque así se diversifica más el riesgo.
"El problema es que si cambiasen ahora la fiscalidad de la Sicav se estaría actuando sobre las operaciones del año pasado, cuando las bolsas de todo el mundo se desplomaron. Eso significa que en vez de tener beneficios, tuvieron pérdidas, algunas de hasta el 30%, y todavía no se han recuperado", explicó uno de los expertos.
Y hay más. Según estos especialistas en productos financieros, una parte de las Sicav se montaron con patrimonio de una familia adinerada pero para llegar a los 2,4 millones de euros tuvieron que pedir algún crédito con el que completar la cantidad. Y otras, como consecuencia de la crisis, han utilizado su sociedad como garantía para conseguir préstamos con los que afrontar, por ejemplo, inversiones en sus empresas. "Unos para pagar deudas y otros para aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados en épocas de crisis", afirman los especialistas.
Impacto económico
Otro aspecto que analizan estos expertos en herramientas financieras es lo que la Sicav supone para la economía nacional. "Desde el punto de vista de interés nacional, nadie que sepa de economía se quiere cargar estas sociedades porque su funcionamiento suponen contratar gestoras y bufetes de abogados. Si se cambia su fiscalidad, lo más fácil es dejar España, lo que supone una fuga de capitales hacia países como Irlanda o Luxemburgo, que son muy potentes en la industria financiera y no van a poner problemas. Y eso conlleva contratar gestoras y abogados de aquellos países, y no españoles", asegura otro de los expertos.
La carga impositiva a las sociedades mercantiles en España es del 30%, frente al 34% en Francia y Bélgica o el 35% en Estados Unidos. En el caso de los impuestos sobre plusvalías, España tiene un 18%, frente al 30% de Francia y Suecia. Por debajo están, por ejemplo, Italia, con el 12,5% y Estados Unidos, con el 15%.
Subida temporal
La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, había afirmado el miércoles que no era la "intención" del Gobierno subir impuestos a las rentas más altas, y apuntó a las rentas del capital como las que "mayores posibilidades" tienen de sufrir cambios en su fiscalidad. La ministra recordó que el Gobierno "nunca ha cuestionado" la decisión que el Gobierno del PP tomó en 2003 de fijar en el 1% la tributación de las sociedades de inversión colectiva (Sicav), y recalcó que se encuentra en el mismo nivel que otros países del entorno europeo.
Ayer, por el contrario, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en declaraciones a Onda Cero, no descartó esa posibilidad. "Estamos abiertos a lo que se proponga. Nada está cerrado", subrayó. Además incidió en que la subida de impuestos va a ser temporal y limitada y confió en que la sociedad entienda que debe hacer un esfuerzo para salir de la crisis y seguir manteniendo la política social.