J. CARNEIRO / AGENCIAS | A CORUÑA / MADRID
El ajuste inmobiliario sigue cobrándose víctimas. La última, Proinsa, la promotora inmobiliaria del grupo Martínez Núñez, que acaba de comunicar al Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid su intención de negociar un plan de pagos con sus acreedores, a los que debe más de 300 millones de euros, antes de formalizar su petición para ser declarada insolvente. La inmobiliaria ejecuta en la actualidad en Galicia tres promociones urbanísticas en Roxos, Santa Eugenia de Ribeira y Narón, en las que está prevista la construcción de 68 viviendas, según aparece reflejado en su página web.
Promociones Inmobiliarias del Pisuerga (Proinsa), que forma parte de la misma sociedad que la constructora Teconsa, ya en concurso de acreedores, se ha acogido a las nuevas posibilidades que ofrece la ley concursal española, que otorga un plazo de tres meses para negociar un convenio anticipado de pagos con los acreedores, con el objetivo de agilizar el procedimiento posterior de insolvencia.
Además de en Galicia, la inmobiliaria desarrolla otras promociones en Madrid, Castilla-La Mancha, Cantabria y Andalucía, y se decidió por esa solución después de que algunos acreedores hubieran solicitado el concurso necesario, que en el caso de estimarse supondría la pérdida de las facultades de gestión por parte de los administradores actuales. Proinsa no ha llegado a presentar la cuenta de resultados correspondiente al pasado ejercicio, aunque de la información de años anteriores se desprende que la promotora se enfrentaba a vencimientos de créditos bancarios por importe de 313,4 millones de euros a partir de este año.
En el presente ejercicio tenía que haber abonado a la banca 103,7 millones de euros, mientras que para 2010 afrontaba vencimientos de 39 millones de euros y para los años siguientes, de 170,6 millones.
Proinsa forma parte de un grupo fuertemente tocado por la crisis del sector del ladrillo, ya que la constructora Teconsa presentó el 1 de septiembre la solicitud de concurso voluntario de acreedores, después de que acreedores asesorados por IURE Abogados pidieran el concurso necesario. La constructora acumula deudas por unos 30 millones y tiene dificultades para pagarlas.
En este sentido, el grupo Martínez Núñez habría llegado a un principio de acuerdo para la venta de Teconsa. El constructor José Martínez Núñez saltó a la palestra a principios de la presente década en Galicia por la denuncia del entonces conselleiro de Obras Públicas, José Cuiña, de que existía una trama para acabar con su vida organizada por el propio Martínez Núñez, acusación que finalmente no se pudo demostrar en los tribunales.