AGENCIAS | BRUSELAS
Los bancos españoles y los italianos son los que cobran comisiones más altas en toda la UE por el mantenimiento de la cuenta corriente, según un informe publicado ayer por la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario criticó, además, la falta de transparencia de las entidades españolas a la hora de informar a los usuarios de sus tarifas.
El estudio de Bruselas compara el coste de una cuenta corriente en los Veintisiete Estados miembros, incluyendo comisiones de apertura y mantenimiento, uso de tarjetas de crédito o transferencias, entre otros. Para ello, se analizaron las principales entidades financieras de cada país, que cubren el 81% del mercado comunitario. En el caso de España, la selección incluye 18 bancos y cajas, entre los que están BBVA, Santander, Popular, La Caixa o Caja Madrid.
El ranking resultante refleja que España es el segundo país más caro de la UE, ya que el precio de una cuenta corriente de uso medio asciende a 178 euros. Sólo le supera Italia, con un coste de 253 euros. "Hay países que se sitúan sistemáticamente en la parte alta por lo que se refiere a los precios, especialmente Italia y España", destacó la comisaria responsable de Protección de Consumidores, Meglena Kuneva.
En el extremo contrario de la clasificación se encuentran países como Bulgaria (27 euros), Países Bajos (46 euros) o Bélgica (58 euros). En Alemania, el precio medio de una cuenta es de 89 euros; en Reino Unido, 103 euros; y en Francia, 154 euros.
El informe resalta que en España "todas las comisiones (bancarias) importantes son muy altas" y están muy por encima de la media. No obstante, Bruselas puntualiza que en España "los precios están sujetos a negociación caso por caso entre el cliente y su banco, por lo que los costes reales deberían ser inferiores que los recogidos en las listas oficiales de precios".
Además, más del 90% de los bancos españoles incluidos en el estudio no informa adecuadamente a sus clientes de las tarifas ni a través de folletos impresos ni de Internet, hasta el punto de que los investigadores de la CE tuvieron que ponerse en contacto con las entidades para averiguar el coste real de una cuenta.
Así, Bruselas subraya que tanto la simplicidad como la transparencia de las tarifas de cuentas corrientes en España están muy por debajo de la media de la UE. "España, Italia, Francia, Grecia y Hungría tienen comisiones a la vez más complejas y menos transparentes que otros Estados miembros.
Y parece que hay un vínculo entre complejidad, opacidad y tarifas bancarias más altas", resaltó Kuneva.
De hecho, en España, el 27% de los consumidores tiene dificultades para comparar las ofertas de cuenta corriente y sólo un 15% ha cambiado de cuenta en los últimos dos años, pese a que el 59% de los que lo hicieron encontraron una oferta más barata, según un Eurobarómetro de 2008. En todo caso, España tiene la tasa de cambio de cuenta más alta de toda la UE, ya que la media comunitaria es del 9%.
Sobre el uso de instrumentos de pago, España forma parte del grupo de países donde los clientes recurren con más frecuencia a las transacciones electrónicas, que alcanzan el 75% del total.
Más allá del caso de España, el Ejecutivo comunitario alertó de problemas generalizados en la mayoría de los países de la UE, entre los que destaca "una información que en muchos casos es difícil de comprender, comisiones opacas, problemas con el asesoramiento que se presta a los clientes y bajas tasas de cambio" de cuenta. En general, la estructura de precios de las cuentas corrientes "es muy opaca, lo que hace imposible que los consumidores sepan lo que están pagando y puedan comparar ofertas".