JULIO PÉREZ | A CORUÑA
En poco, muy poco, están de acuerdo los partidos políticos gallegos a la hora de encajar el futuro de la energía eólica en la comunidad. Un sector estratégico. Hasta ahí las opiniones compartidas. Tras algo más de medio año desde el cambio de riendas en San Caetano, el debate ayer en el Parlamento, el primero, sobre la suspensión del polémico concurso impulsado por el bipartito y la también discutida alternativa de los populares sirvió para confirmar que las posturas son irreconciliables. Tono agrio, elevado y acusaciones de prevaricación entre unos y otros. Antes incluso de las denuncias de favoritismo hacia algunas grandes empresas eléctricas que lanzó la oposición, el hilo argumental del enfrentamiento, el conselleiro de Economía e Industria puso sobre la mesa el "firme propósito" de la Xunta de defender "los intereses de todos los gallegos" ante un proceso heredado del bipartito "oscuro e inconstitucional". Y poco operativo ante el calendario que denunció Javier Guerra. A la vista de la situación de la red eléctrica gallega, la mitad de los nuevos parques repartidos no se habrían puesto en marcha antes de 2012 o 2013. La segunda tanda se demoraría hasta 2015. En el mejor de los casos, siempre que la planificación estatal para nuevas líneas se cumpliera, "y eso es mucho decir". En ese mismo escenario se mueve el departamento para repartir otra vez los 2.200 megavatios (MW), con una ley que se hará esperar -iba a salir antes de año y Guerra habla ahora de "seis meses"- con lo que el retraso del nuevo calendario es evidente.
"Tanto Galicia como el sector necesitan un modelo que no esté desvinculado de los datos de puesta en servicio de las nuevas líneas", asegura Guerra. Por eso el próximo lunes la consellería se reunirá con los responsables de Red Eléctrica de España (REE) para diseñar una estrategia común. El Gobierno gallego prevé sacar la potencia en pequeños concursos por zonas y quiere saber cuáles son las mejores opciones. Cuáles están capacitadas para recibir los primeros parques. La Xunta insiste en que las indemnizaciones no entran en sus previsiones y, en caso contrario, se tiraría de los fondos del canon.
La lista de los problemas para el futuro del negocio del viento no acaba con los obstáculos técnicos. Guerra recuerda que Endesa y Estela Eólica tienen tramitados 770 MW directamente ante el Gobierno central, para saltarse las condiciones del decreto del bipartito pese perder el derecho a las primas del régimen especial. Con esas instalaciones se agota "la mitad" de la potencia a la que se le puede dar salida hasta 2014. "No podemos -mantiene- apostar ni mínimamente por el anterior modelo".
Ante las intensas críticas de la patronal eólica por el camino empleado por el nuevo Gobierno gallego para regular el sector -a través de una ley y sin revisar de oficio el anterior procedimiento, directamente suspendido-, Guerra insistió en la necesidad de una normativa del mayor rango posible para que pase por manos del Parlamento. Una reiterada defensa también del canon frente a la participación pública y que "la Xunta tendría que abonar con cargo a los beneficios empresariales durante los primeros tres años". "Ojalá ustedes tuvieran más altura de miras", le espetó a socialistas y nacionalistas, a los que, eso sí, invitó a pactar el baremo de puntuación para el reparto.
Pues el Bloque ya le adelantó que no hay nada que hablar. El nuevo escenario es, según el portavoz parlamentario nacionalista, "una prevaricación". "Porque son conscientes de que el Consello Consultivo tiraría su estrategia si revisaran de oficio el concurso", mantiene Carlos Aymerich. "Porque saben", añade, "que no hay causas para hacerlo". Salvo, sospecha toda la oposición, el guiño a dos de las grandes eléctricas españolas, UniónFenosa e Iberdrola. La primera consiguió sólo 12 MW en el concurso y la segunda quedó fuera. "Soy economista y es la primera vez que veo que una compañía aplaude un nuevo impuesto", critica el responsable de energía del PSOE, en referencia al respaldo del presidente de Gas Natural, nuevos dueños de Fenosa, al canon eólico. "Me lleva a pensar que algo hablaron -afirma Abel Losada-. Los intereses empresariales en el PP están siempre por delante, caiga quien caiga".