MARÍA J. AIRA | A CORUÑA
La industria del mueble de Galicia solicitará a la Xunta un plan renove para este sector, según informó ayer el presidente de la Asociación de Comerciantes del Mueble de Galicia, Miguel Agromayor. "Si hay dinero para el plan re-Móvete de los coches, también tiene que haberlo para el mueble, que es el primer eslabón en la cadena de la construcción", aseguró y recordó que en el País Vasco está funcionando porque "las tiendas estaban sin gente y esto ha sido un buen reclamo".
El representante de los comecientes del mueble hizo estas declaraciones desde Valencia, donde se encuentra reunido con sus homólogos de otras autonomías para tratar de buscar soluciones al desplome de las ventas. Con un presupuesto de dos millones de euros, el Gobierno vasco ha sido el primero en poner en marcha el plan renove para el sector del mueble.
Los gallegos piden lo mismo al Ejecutivo autonómico y solicitarán una entrevista para exponer su demanda, que se planteará con las mismas condiciones que en el caso del País Vasco, aunque con un presupuestos de cuatro millones de euros: "Pediremos que se haga con el doble de lo que se ha dado en el País Vasco y que se financie el 25% de la compra y con un máximo 1.000 euros", afirma.
Agromayor afirma que el plan funciona y que la asociación vasca se muestra satisfecha con los resultados: "El dinero que han recibido ya lo han agotado, pero tienen la promesa de que van a recibir otra partida para el año que viene".
Aunque reconoce que dos millones de euros "es poco", en principio es un "buen reclamo" para cerrar más ventas y recuerda la importancia de poder comprar mobiliario y no sólo automóviles: "No se trata sólo de subvencionar a alguien que se quiera comprar un coche de 30.000 euros, también es importante que la gente se pueda comprar una mesa, un armario o un colchón para poder dormir".
El portavoz de los comerciantes aseguró que desde que la Xunta anunció la financiación para la compra de coches nuevos, los fabricantes de muebles pensaron en solicitar la misma ayuda para su sector. El responsable estima que en la comunidad, las ventas han caído un 30% en el último año, aunque reconoce que otras comunidades están peor: "en Madrid, Valencia o Cataluña, el descenso debe de ser del 50%".
Pese a que la XXIII Feira do Moble de A Estrada -que se clausuró el pasado domingo- cerró con buenos resultados y la mayoría de los expositores vieron incrementadas sus expectativas de negocio, según informaron los organizadores del evento, Agromayor explica que para el sector es clave la feria de los fabricantes, "que es la que lleva a exportar" y no tanto la de los comerciantes.
En este sentido, asegura que la feria de venta directa al público puede terminar con buenos datos, pero no reproduce la situación que vive el sector. Sobre la de la pasada semana, aseguró que "no es representativa" porque el peso de la industria reside en la rama de la fabricación. "La cultura de una feria es que los fabricantes expongan para que compren los distribuidores, no que expongan los fabricantes para que compren los clientes finales", señaló.
En el País Vasco durante los dos primeros días tras la entrada en vigor de las ayudas, los trámites para solicitarlas fueron complicados por la falta de información, y los comerciantes apenas consiguieron cerrar ventas con los descuentos por miedo a aplicar rebajas que no pudieran recuperar después.
En el paquete de ayudas se financia la compra de muebles para el hogar, colchones y lámparas. En este caso, sólo los clientes domiciliados en el País Vasco han podido acogerse a él, lo que excluye a consumidores que compran en esta comunidad pero que residen en las zonas limítrofes de Cantabria, La Rioja, Burgos o Navarra.