L. COSTAS / AGENCIAS | A CORUÑA
El presidente de la Xunta está dispuesto a modificar la ley de cajas de Galicia para blindarlas ante los posibles movimientos de integración que puedan surgir en otras comunidades autónomas y que deriven en que Caixa Galicia o Caixanova dejen de ser entidades 100% gallegas. Alberto Núñez Feijóo comparte al menos en parte una propuesta que el BNG presentó ayer para modificar la actual normativa y ya de paso reforzar el papel de la Xunta para que con el decreto que regula el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en la mano, el Gobierno y el Banco de España no puedan imponer que una entidad gallega sea absorbida por otra de fuera.
Feijóo advirtió sin embargo de la necesidad de tratar estas cuestiones con "prudencia y rigor", en respuesta a las acusaciones que el portavoz del PSdeG, Manuel Vázquez, quien hace dos días acusó a Feijóo de haber pactado la fusión con las cajas y de pretender nombrar presidente a Juan Ramón Quintás, presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro.
"Todo lo que sea blindar las cajas de ahorro gallegas, nosotros estamos de acuerdo, por eso advertimos al Estado de que recurriremos al Tribunal Constitucional en el supuesto de que disminuyan las competencias y garantías que tiene la Xunta de Galicia, desde el punto de vista de la tutela de las cajas de ahorro", explicó. Feijóo recriminó a BNG y PSOE que en su etapa de gobierno bipartito no hubieran hecho nada en ese sentido. "Lamentablemente no se hizo y ahora hay algunos que se lamentan", espetó, después de que el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, le demandase ayer una "hoja de ruta" en el tema de las cajas de ahorro.
El presidente autonómico recordó ayer desde Lugo que una de las primeras decisiones que adoptó fue "garantizar la tutela de la Xunta" y por eso ha anunciado un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto del FROB "de confirmarse que la administración del Estado no acepta las propuestas de la Xunta". "Hay otros partidos que están en la oposición que no quieren que recurramos al Constitucional. Nosotros defenderemos el Estatuto de la Autonomía y la Constitución y en ese ejercicio presentaremos ese recurso si no se acepta volver al estado anterior: que sea la Xunta de Galicia la que tutele las cajas, porque así está recogido en el Estatuto de Autonomía".
Núñez Feijóo reiteró ayer que la Xunta defiende el mantenimiento de Caixa Galicia y Caixanova o su fusión en una gran caja gallega, aunque advirtió de que de momento desconoce cualquier propuesta en relación a fusiones con cajas de otras autonomías. "Con los datos que tenemos en este momento, creemos que lo mejor es mantener lo que tenemos o hacer una gran caja gallega y, sobre otras cuestiones, de producirse alguna propuesta concreta tendría, por supuesto, una valoración minuciosa. Hasta el momento no conocemos ninguna propuesta y la de la Xunta es conocida: una o dos cajas", recordó.
El articulado que el BNG propuso ayer como solución para modificar la ley de caja apuesta por la fusión de las dos entidades, defiende la "intervención pública y la democratización" con el objetivo de que "el ahorro de los gallegos se quede en Galicia". El texto elaborado por los nacionalistas recoge en las disposiciones adicionales, el "impulso a la integración y fusión de las cajas de ahorro gallegas". El objetivo de este punto es "consolidar una estructura que mejore la financiación de las empresas y sectores productivos de la economía gallega" y coordinar su trabajo con "la política económica" del Gobierno autonómico. El articulado insiste en las competencias recogidas en el Estatuto de Autonomía al exigir para una fusión de entidades la "necesaria autorización" de la Xunta cuando afecten a las cajas gallegas, con independencia de que haya recibido el visto bueno del Banco de España o del Ministerio de Economía. "Cualquier fusión debe asegurar que la dirección social de la futura caja siga radicando en Galicia", defendieron desde el BNG. Los nacionalistas defienden introducir en la nueva ley de cajas de ahorro la obligatoriedad de que un 20% de los miembros de sus órganos de gobierno sean representantes de la Xunta, aunque las administraciones no superarían el 50% del total de los derechos a voto.
El texto del BNG impone a las entidades el uso del gallego limita en 65 años la edad máxima del director general. La reforma de la ley de cajas es una vieja aspiración del BNG, y retrasó la firma del pacto de Gobierno con los socialistas, que rechazaban la intervención en las cajas, aunque incluyeron la reforma en su último programa electoral .