JULIO PÉREZ | VIGO
Con casi todos los detalles de la nueva política eólica "prácticamente maduros", especialmente la nueva ley que regulará el negocio del viento en Galicia y que la Consellería de Economía e Industria insiste en llevar antes de que acabe el año al Parlamento, el calendario para repartir otra vez la cuota que el bipartito sacó en su polémica subasta arrancará en enero. Los 2.300 megavatios (MW) se convocarán todos juntos, pero en concursos diferentes. Por zonas. Como estaba previsto desde que los populares tomaron el relevo en San Caetano y suspendieron el proceso. Será una única orden o una por cada área en la que se prevé la instalación de los parques, con una potencia fija en cada emplazamiento para que el sector sepa todas las opciones que hay. Ni un megavatio más ni uno menos para adecuarse a la capacidad de la red eléctrica. Las empresas tendrán que adaptar sus proyectos a esas condiciones y podrán participar en todos los concursos que quieran, aunque sólo habrá un ganador por lote.
¿Por qué? "Por algo muy sencillo -explica Ángel Bernardo Tahoces, director xeral de Industria e Enerxía-. Si hay varios promotores en una zona, las obras de las líneas de los parques para conectarse a la red pueden generar conflictos". De esta manera, según el Gobierno gallego, se acaba con un "previsible nido de problemas" y el procedimiento "podrá agilizarse". Hay otra justificación. Las firmas energéticas sabrán de antemano a cuántos megavatios pueden aspirar y, por lo tanto, ofrecer los planes industriales que deben presentar -uno de los principales requisitos del concurso y que, previsiblemente, marcará un elevado porcentaje de la puntuación- acordes a la potencia recibida. Era una de las críticas que los populares hacían al anterior proceso. Que muchos de los ganadores ofrecieron proyectos vinculados a un número determinado de megavatios, pese a que la cantidad que finalmente consiguieron fue menor.
Lo que sí será escalonada es la puesta en marcha de los parques. La capacidad de evacuación será la que dicte el orden. "Eso también lo sabrán los promotores y podrán planificarse", señala Tahoces. Los primeros aerogeneradores de los concursos podrían funcionar a partir de 2012. La Xunta admite que algunos tardarán unos cuantos años más. Con Red Eléctrica analizará las posibilidades del sistema, la ampliación de potencia de los nudos a los que llega la electricidad desde los puntos de generación para repartirse luego por Galicia. "Si, habrá que hacer obras en unas cuantas subestaciones", asegura el director xeral. Obras marcadas por el Gobierno central en la planificación energética hasta 2016, que la Administración gallega exigirá que se cumpla.