AGENCIAS | MADRID
El juzgado de lo Mercantil número 3 de Madrid acaba de declarar a Tecnología de la Construcción (Teconsa), constructora del grupo Martínez Núñez, en concurso necesario de acreedores, según informó ayer Iure Abogados, que presentó la solicitud de insolvencia en nombre de varias compañías acreedoras de la constructora. La declaración de concurso necesario se produce sólo una semana después de que la inmobiliaria del grupo, Proinsa, se declarase en quiebra con una deuda de 300 millones de euros y obras pendientes en Narón, Ribeira y Roxos.
Teconsa, que acumula impagos por valor de 30 millones de euros, también solicitó el pasado día 3 de septiembre el concurso voluntario, si bien el juez ha aceptado el necesario pedido por los acreedores representados por Iure a finales del pasado mes de mayo. Según la firma legal, cuando la compañía pidió el concurso voluntario ya habían transcurrido más de tres meses desde la fecha en que quedó acreditado su estado de insolvencia, cuando la ley fija la obligación de pedir el concurso cuando se suman dos meses en esa situación.
Pese a tratarse de un concurso necesario, el juez autorizó a la compañía mantener la facultad de administración de la empresa, eso sí, supervisada por la administración concursal, lo que ha llevado a Iure a recurrir este punto del auto judicial, al entender que "las facultades del administrador de la empresa deben suspenderse y no meramente intervenirse".
La ley concursal establece que cuando el concurso es necesario, el juez puede permitir mantenerlas por "utilidad práctica", porque los administradores conocen mejor el funcionamiento interno de la sociedad. El despacho considera que el caso de Teconsa "es particular". "El órgano de gestión y administración originario de la empresa ha sido cesado muy recientemente y sustituido por un administrador único, hasta el momento ajeno a Teconsa".
La compañía, constituida en 1981 para canalizar la expansión del negocio del grupo, cuenta con 800 empleados y presencia en todo el país.