"No hay límites temporales ni calendarios" para la reestructuración del mercado financiero español, apuntaban ayer desde el Banco de España, y por tanto tampoco hay plazos ni prisas para decidir el futuro de las cajas gallegas, una cuestión trascendental no sólo para las dos entidades si no también para la economía gallega.
Por ser crucial, desde el sur de Galicia ya han surgido voces en contra de una hipotética fusión de Caixa Galicia y Caixanova, advirtiendo de la pérdida de empleos y de competitividad.
El Círculo de Empresarios de Galicia abrió el turno, y luego se posicionó en contra de la fusión la Cámara de Comercio de Pontevedra, de Ourense, de Vilagarcía y Tui, además de la Condefederación de Empresarios de Ourense.
Por su parte, el organismo regulador bancario insiste en la necesidad de acometer en España "un proceso de reestructuración" y advierte de que éste será "inevitable" a corto plazo ante el "exceso de capacidad" del sistema financiero "frente a la crisis económica". La entidad que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez recuerda que "no hay límites temporales", pero también insiste en que "hay que hacer cosas".
"Visto bueno"
Sobre el futuro de Caixa Galicia y Caixanova, el Banco de España se mostraba ayer prudente y se negaba a "entrar en hipótesis y especulaciones" sobre el futuro de las entidades gallegas, pero también sobre cualquier otra caja. Sus responsables se limitan a dejar constancia de que saben que "la Administración autonómica será la encargada de autorizar" el futuro escenario en la comunidad gallega, y el Banco de España "dará su visto bueno"