LUI COSTAS | A CORUÑA
La dirección del grupo cerámico Sargadelos ha relevado al coordinador operativo que negoció el primer Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal aplicado entre marzo y octubre, Roberto Alonso, y ayer convocó a la plantilla a una asamblea en la que presentó al nuevo gerente, José María Martínez Cortizas, que participará en las negociaciones del segundo ERE de reducción de jornada que la empresa pretende ejecutar durante los próximos meses para sanear las cuentas de la compañía y reducir el excedente de mercancía.
La convocatoria de asamblea una semana después de confirmarse al comité de empresa el segundo ERE generó cierta inquietud entre la plantilla de Sargadelos, aunque la dirección de la compañía se limitó a pedir un esfuerzo para sacar la empresa adelante y hacerla viable. El presidente del grupo Sargadelos, José Luis Vázquez, garantizó que en el nuevo ERE no habrá despidos sino una nueva reducción de jornada en un 30%. La empresa sin embargo cerró el servicio de cocina de los dos centros de producción de O Castro y Cervo (Lugo) para externalizar el servicio y eliminar dos puestos de trabajo, una decisión que según explicó José Luis Vázquez, "no tiene nada que ver con el ERE, sino con la necesidad de reducir costes". Otra empleada de la tienda de O Castro también fue despedida en las últimas semanas, lo que ha generado malestar entre los empleados, a quienes el comité de empresa no informó oficialmente de la intención de la empresa de someterlos a una nueva regulación laboral.
La empresa explicó a los sindicatos que el segundo ERE es necesario porque durante los últimos seis meses -en que la jornada se redujo en un tercio- el excedente de piezas tan sólo se redujo un 15%, mientras que el descenso de las ventas se ha agudizado hasta acumular una caída de un 25%, respecto a las registradas el año pasado. Sin embargo, empleados de Cerámicas O Castro denunciaron que el menor ritmo de producción causó problemas de suministro durante el verano en la tienda de Sada, sobre todo en algunos juegos de pescado, juegos de café y licor y en figuras de la Torre de Hércules, lo que llevó a pensar que el stock se había reducido mucho más de lo que la empresa reconoce. El presidente, José Luis Vázquez, desmintió sin embargo estos problemas. "En esta empresa hay muchos almacenes, y recibimos un pedido importante de torres de Hércules que atendimos sin ningún problema. Lo único es que nos obligó a traer piezas de otros almacenes y de tiendas, pero nada más. Todos los pedidos fueron atendidos", añadió.
La plantilla de Sargadelos esperará a recibir la documentación con la que la empresa pretende justificar la nueva regulación laboral antes de decidir si cierra un acuerdo con la empresa. "En el anterior ERE fuimos de la mano y mi intención es que en este sea así también", dijo ayer a la salida de la reunión el presidente del grupo.