REDACCIÓN | VIGO
Caixanova ha multiplicado todos sus esfuerzos para hacer frente a la crisis. La caja que dirige José Luis Pego ha conseguido contener la morosidad durante siete meses consecutivos, con una tasa de mora del 4,65%, ligeramente inferior a la media del sector financiero español. Además, ya cuenta con un fondo de insolvencias de 605,4 millones de euros y de otro de provisiones generales de 97 que le permitirán hacer frente a una mala evolución de los mercados.
Este mayor esfuerzo para provisiones se ha dejado notar, en cambio, en los resultados de la entidad, cuyo beneficio antes de impuestos ha caído un 30,2% en el tercer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2008, hasta los 80,5 millones de euros. Pese al descenso, estos resultados le permiten alcanzar un índice de cobertura de posibles insolvencias del 71,1%, 18 puntos superior al del conjunto de cajas de ahorro.
Estos datos fueron presentados ayer al Consejo de Administración de Caixanova por el director general de la entidad, José Luis Pego, quien explicó que a la caja no le afectará la reciente decisión tomada por el Banco de España de elevar al 20% el importe de las provisiones dedicadas a cubrir el valor de los inmuebles adjudicados. Según Pego, Caixanova viene haciendo esto desde 2008, de forma voluntaria.
En cuanto a la evolución del negocio, la actividad de la caja aumentó un 3,7% llegando a los 43.015 millones de euros, sin incluir en esa cifra las masas del Banco Gallego. Además, crece un 5,4% en recursos de clientes, un 4,5% en concesión de préstamos personales y un 2% en hipotecas.
Caixanova resalta el "importante esfuerzo" que está haciendo por conceder liquidez a las empresas. Según la entidad, en septiembre ha superado los 2.000 millones de euros establecidos para todo el 2009 y prevé terminar el ejercicio con un volumen próximo a los 3.000 millones de euros.