L. G. | OVIEDO
La oferta de Cajastur para hacerse con Caja Castilla La Mancha (CCM) incluye la petición de dinero del Fondo de Garantía de Depósitos para sanear la entidad intervenida por el Banco de España y desplegar la operación diseñada por la entidad asturiana que preside Manuel Menéndez.El nivel de ayudas que soliciten los aspirantes a la compra de CCM es uno de los asuntos más relevantes que tomará en cuenta la autoridad financiera nacional al decidir la oferta ganadora.
Ayer aún se mantenía la expectativa de que la aragonesa Ibercaja se sumara a Cajastur y a la vasca BBK en la puja por la caja manchega.El Banco de España ha dejado ver que al adjudicar CCM valorará que la oferta seleccionada sea sólida para encarar los problemas de la entidad castellano-manchega, solvente y con garantías y que tenga el menor coste posible para los contribuyentes.
La entidad que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez quiere además que la aportación de ayudas, de ser necesaria, se haga a través del Fondo de Garantía de Depósitos y no del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), circunstancia que por sí misma acota el uso de dinero público en sentido estricto porque el comentado fondo de garantía se nutre de dinero aportado por las cajas de ahorros, no por el Estado.