REDACCIÓN | A CORUÑA
Los administradores concursales de Martinsa Fadesa han fijado en 5,38 euros el valor de los títulos de la compañía si hoy volviese a cotizar en Bolsa. La inmobiliaria tiene suspendida su cotización desde el 14 de julio de 2008 cuando presentó el concurso voluntario de acreedores. Esta valoración de las acciones supone, según publica el diario Negocio, aplicar un descuento del 25% sobre el último precio que marcó el valor (7,30 euros) antes de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) determinara la suspensión de la cotización de la compañía.
Esta valoración es un nuevo golpe para los accionistas de Martinsa Fadesa, entre los que se encuentra el gallego, Juan Carlos Rodríguez Cebrián. El ex director general de Inditex acudió, junto a su mujer y sobrina de Amancio Ortega, Dolores Ortega, a la ampliación de capital de la inmobiliaria. Por el 7% de la compañía abonó 150 millones. Un año después, en julio de 2008, cuando la CNMV suspendió la cotización de la inmobiliaria su participación sólo valía 47 millones. Ahora, tras la rebaja de los administradores concursales, las acciones del matrimonio Cebrián-Ortega tienen un valor de 35 millones, un 76% menos que cuando las adquirieron.
A la ampliación de capital también acudieron la familia Salazar (antiguos accionistas de referencia de SOS Corporación Alimentaria) y varias cajas de ahorro, en especial Bancaja, cuya participación en la inmobiliaria está muy próxima al 6%. En total, las cajas de ahorro presentes en el accionariado de Martinsa Fadesa controlan el 15% del capital.
Sin embargo, el mayor descalabro se lo están llevando Fernando Martín y Antonio Martín Criado, que lanzaron en su día la opa sobre Fadesa a 35,70 euros por acción. El primero pagó 2.709 millones y el segundo, 789. Tras la valoración de los administradores concursales, la participación del primero se ha reducido a 335 millones y la del segundo, a 97.
Martinsa Fadesa protagonizó la mayor suspensión de pagos de la historia en España, con un pasivo superior a los 7.000 millones de euros y más de 40 entidades financieras afectadas por la decisión. No obstante, la inmobiliaria ha logrado llegar a un acuerdo con una amplia mayoría de acreedores con el objetivo de establecer un convenio para avanzar en el proceso y salir de la situación del concurso. La propuesta de convenio presentada por la inmobiliaria -que aún tiene que ser aprobada por los acreedores- descarta cualquier quita sobre la deuda. Es decir, se compromete a pagar íntegramente los algo más de 7.000 millones que arrastra; eso sí, a partir del próximo ejercicio, y prolongando los pagos hasta 2017.
Convenio
La fórmula de pago estipula que hasta abril de 2012, Martinsa sólo tendrá que abonar 200 millones, que representan un 3% de la deuda. El plan de viabilidad de la inmobiliaria establece la opción de vender suelo como la principal fuente de ingresos hasta diciembre de 2016. Por ella pretende facturar un total de 3.699 millones, un 49% de la cifra de negocio prevista. La compañía está pendiente de que se cierre la fase común del proceso concursal, lo que no sucederá hasta que se resuelvan las impugnaciones al informe de los administradores concursales.
El pasado mes de julio, el juzgado de lo Mercantil de A Coruña consideró "aventurado" sostener que Martinsa Fadesa inicie a finales de 2009 la fase de negociación y acuerdo sobre la propuesta de convenio de pago de la deuda a acreedores, con cuya resolución superaría la situación de concurso.
Hasta ese mes había resuelto 450 incidentes del total de 900 presentados, si bien durante el procedimiento han surgido 100 incidentes más de otra naturaleza.