R. G. / REDACCIÓN | VIGO / A CORUÑA
El presidente de la patronal gallega, Antonio Fontenla, abrió el martes la caja de pandora al garantizar el apoyo incondicional de los empresarios gallegos a la Xunta, sea cual sea la decisión del Gobierno gallego sobre el futuro de las cajas. Y eso después de dejar claro que su opinión personal sobre la fusión -"dos mejor que una", dijo- no difiere mucho de lo que quieren sus colegas del sur. "Sorprendidos, molestos, alucinados". Los presidentes de la patronal de Pontevedra y Ourense no ocultaron ayer su sorpresa e incredulidad tras leer las declaraciones del presidente de la patronal gallega sobre la posición de este colectivo ante el futuro de las cajas. "Núñez Feijóo tendrá nuestro apoyo sea cual sea la decisión que tome, estemos o no de acuerdo", aseguró el pasado martes el presidente de la patronal coruñesa y gallega, Antonio Fontenla.
El líder de los empresarios de Pontevedra -y el que fuera adversario de Fontenla en las últimas elecciones de la Confederación Gallega de Empresarios-, José Manuel Fernández Alvariño, se mostró muy crítico con esta posición pública, que consideró ajena a su colectivo."Yo no me identifico ni suscribo esas palabras, en absoluto", aseguró. Y es que el acatamiento incondicional que manifestó Fontenla hacia la decisión final de la Xunta no cuenta, de momento, con el apoyo de Pontevedra ni Ourense. Los empresarios de estas dos provincias no han dicho aún su última palabra. Alvariño admitió ayer su malestar. "Nos hemos desayunados esas declaraciones y nos hemos quedado alucinados. Hablé hoy (por ayer) con cuatro vicepresidentes de mi confederación y todos piensan lo mismo. Nosotros estamos ultimando un informe que hemos contratado una firma externa y ahí se verá nuestra postura. Mientras tanto seguiremos defendiendo nuestra independencia como empresarios frente a cualquier gobierno", advirtió, para lanzar un mensaje claro a Fontenla. "Eso de estar a disposición, pase lo que pase, de la Xunta será su posición personal (de Fontenla). Y me extraña porque con 15 años al frente de la patronal gallega ya tiene suficiente experiencia para saber que algunas posiciones difícilmente se sostienen, y que el principio de independencia es vital".
Alvariño recuerda que el presidente gallego ha solicitado prudencia en este proceso, una recomendación que él dice estar siguiendo "al milímetro". "Éste es asunto muy sensible, y no se puede hablar desde el corazón, sino con cabeza y, sobre todo, después de tener informes técnicos en los que apoyarse", concluye. El responsable de los empresarios de Ourense, Francisco Rodríguez, confiesa que las manifestaciones de Fontenla le han pillado "en fuera de juego". "Espero que sea una confusión, un malentendido porque no sé qué quiso decir. Yo tengo a Fontenla por una persona inteligente y razonable y me sorprende eso que ha dicho. Estoy seguro de que tiene una explicación", dijo. El líder de la patronal ourensana avisó de que la posición del colectivo no puede ser "irracional ni cimentarse en apriorismos, y menos en un asunto de esta envergadura".
Para Rodríguez, los pasos deben ser otros. "Primero tenemos que dejar a la Xunta que estudie la situación, y después debería explicarnos sus conclusiones, que deben ser argumentos de peso. Sólo entonces tendríamos que emitir una opinión. Aunque Antonio Fontenla es mi presidente, no me siento en absoluto identificado con lo que ha dicho. No lo comparto", zanjó.