REDACCIÓN / I. B. | SANTIAGO / VIGO
El presidente de la Xunta defendió ayer en Santiago "un sistema financiero sólido, solvente y que responda a las necesidades de Galicia desde Galicia" y advirtió de que "Galicia no puede desaparecer del mapa financiero de España".
Feijóo lanzaba este mensaje cuando pronunciaba una conferencia titulada "2010: una oportunidad para Galicia", que pronunció en Santiago invitado por la Fundación la Rosaleda, dirigida por el ex presidente Xerardo Fernández Albor y subvencionada por Caixanova. Precisamente Julio Fernández Gayoso iba a ser quien presentara a Feijóo ayer, pero por problemas de agenda disculpó su ausencia y fue Albor el encargado de dar la palabra al líder popular.
En pleno debate sobre el futuro de las cajas, Feijóo no rehuyó la cuestión y volvió a defender la necesidad de mantener la galleguidad de las cajas. Estas declaraciones se producen tras el acuerdo unánime del Parlamento gallego en defensa que en el futuro mapa financiero se mantengan en Galicia los centros de decisión de las cajas en el caso de que finalmente no se alcance el acuerdo para una fusión.
El presidente recibió el pasado lunes al director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez que defendió la conveniencia de una integración de las dos entidades gallegas. En los próximos días están previstos nuevos encuentros con los responsables de las dos cajas.
Núñez Feijóo se comprometió a presentar su propuesta antes de fin de año, pero fuentes de las entidades financieras gallegas consideran que lo más probable es que el presidente adopte una decisión antes de que acabe este mes. Las cajas necesitan conocer la propuesta final para marcar su estrategia de cara a solicitar los fondos del FROB.
El discurso del titular de la Xunta ayer en Santiago fue un mensaje de esperanza. Para Feijóo 2010 es el año del inicio de la recuperación tras una intensa crisis económica, y como año clave prometió no desaprovechar la ocasión e introducir cambios en el modelo de crecimiento.
Cajastur
Cajastur "está dedicada exclusivamente al proceso de integración de Caja Castilla-La Mancha", informaba ayer a través de un comunicado de prensa la entidad asturiana. Cajastur ha puesto a todos sus directivos a trabajar en la fusión con CCM, una operación que la convertirá en la octava caja española por volumen de activos.
Cerrar con éxito la integración de Caja Castilla-La Mancha es ahora su prioridad y ayer lo dejaba claro en un comunicado de prensa, después de que un periódico de tirada nacional publicara que Cajastur confirmaba negociaciones con Caixanova y Caja Murcia para crear la tercera caja de España a través de la fórmula de SIP (Sistema de Protección Institucional). Molesta por esta noticia, la entidad asturiana decidió sacar la nota de prensa. En todo caso, Cajastur, preguntada por este diario, ni confirmaba ni desmentía contactos informales , que no conversaciones, con la entidad que lidera Julio Fernández Gayoso y con Cajamurcia para estudiar una posible alianza.
La semana pasada un portavoz autorizado de la entidad asturiana declaraba que "Cajastur sigue atenta a las oportunidades que ofrece el mercado". Era su respuesta después de que saltase la noticia de contactos con Caixanova y Cajamurcia, contactos confirmados por la entidad murciana, mientras que la caja del sur gallego sigue guardando silencio, y declina pronunciarse sobre sus opciones de futuro. Eso sí ha trascendido que rechaza la fusión con Caixa Galicia y así se lo ha hecho saber al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.
Desde Cajastur se explicaba ayer que ahora la prioridad es culminar con éxito una operación de gran calibre, como es la integración con Caja Castilla-La Mancha, una entidad con graves problemas financieros. En todo caso, no cerró la puerta a pactar en el futuro un Sistema de Protección Institucional (SIP), fórmula alternativa a la fusión.
El SIP consiste en que las cajas participantes podrán compartir servicios y establecer garantías recíprocas, controlando el riesgo del crédito y de las garantías, pero mantienen sus órganos de gobierno, marcas y red de oficinas, ya que jurídicamente son independientes.
La crisis económica ha obligado a la reordenación del sector financiero español, ahora objeto de una revolución con fusiones y alianzas.