AGENCIAS | MADRID
El Consejo de Administración de Iberia aprobó ayer el acuerdo de intenciones sobre la fusión con British Airways (BA), aunque el déficit del plan de pensiones de la británica podría frenar aún la operación.
Fuentes cercanas a las negociaciones explicaron que Iberia se ha reservado en dicho memorando de intenciones, denominado MOU, un derecho de veto a la operación en el caso de que el acuerdo a que llegue British Airways con sus sindicatos para financiar el plan de pensiones no sea satisfactorio.
Si se realiza la fusión entre ambas aerolíneas será muy difícil para Iberia "escabullirse" de la responsabilidad de financiar dicho agujero que se eleva a más de 3.000 millones de euros.
El memorando de intenciones, que se ha ido consensuando en el último mes y medio, contempla, asimismo, una ecuación de canje que le da a Iberia una participación del 45% en la empresa resultante frente al 55% de la británica. También establece que el presidente de Iberia, Antonio Vázquez, presidirá la compañía resultante, mientras que Willy Walsh, consejero delegado de British, ocupará este cargo en la nueva empresa.