MANOLO RODRÍGUEZ | A CORUÑA
"Invitamos a las empresas españolas a participar en nuestro desarrollo eólico, con todas las garantías de un país democrático y de un estado serio que respeta las inversiones extranjeras y que apuesta por un futuro energético más limpio". Son palabras del ministro de Minas y Energía de Brasil, Edison Lobão, durante una conferencia que pronunció el pasado mes de abril en Madrid ante más de 200 empresarios españoles.
Uno de los que ha recogido el guante ha sido Manuel Jove, que opta a llevarse una parte importante de la primera subasta eólica de la historia de Brasil. El ex fundador de Fadesa irrumpió hace dos años en el mercado brasileño donde controla la sociedad Ventos Brasil, junto a un socio brasileño. Su objetivo es hacerse con varios cientos de los entre 1.000 y 3.000 megavatios (MW) que el Gobierno de Lula da Silva va a poner en el mercado el próximo mes.
Es uno de los concursos mundiales de energía eólica más esperados del año. Por ello las autoridades han recibido 441 proyectos que suman 13.342 MW de potencia. En el concurso eólico gallego se presentaron 172 que alcanzaban los 30.501. La Xunta repartía 2.325.
Al concurso brasileño también optan las españolas Iberdrola y Acciona, la portuguesa EDP Renovables, la italiana Enel o la alemana Sowitec.
Este aluvión de ofertas, entre ellas la de Manuel Jove, ha provocado un colapso en el departamento de evaluación, que ha provocado que el Ministerio haya aplazado la subasta del 25 de noviembre al 14 de diciembre. Las autoridades han explicado que el 58% de las empresas presentaron sus ofertas el 3 de noviembre, lo que hacía imposible la conclusión de los análisis técnicos en el plazo previsto originalmente.
Brasil, que ya ostenta el liderazgo mundial en el desarrollo de biocombustibles, pretende dar un giro a su política energética al pasar de los tradicionales subsidios a los concursos. La energía eólica está muy poco explotada en el país suramericano. En la actualidad cuenta con 35 parques eólicos que suman 547 MW, la mitad de los que hay instalados en todo el continente. Su objetivo es incorporar más de 1.000 MW antes de finales de 2010. El mayor parque es el de Osorio que tiene una capacidad de 150 MW.
Los nuevos parques tendrán entre 56 y 200 megavatios y la mayoría estarán situados en el noreste del país, en los estados de Ceara, Bahía, Rio Grande do Norte y Sergipe. Según el Ministerio de Energía, el 73% de los proyectos (322 de los 441), entre ellos los del ex presidente de Fadesa, están presentes en esta zona. Este 73% aglutina a 9.701 de los 13.341 MW ofertados.
La subasta a la que opta Manuel Jove se rige por unos parámetros diferentes a los de otros concursos. En este caso, los vencedores de las licitaciones serán determinados en función del precio del kilovatio/hora más bajo que oferten. El precio se espera que se fije en torno a los 0,007 euros. El coste de instalación de un parque eólico en Brasil es de 1,3 millones de euros por megavatio. El presidente de Abeeólica, la asociación brasileña que reúne a los empresarios del sector, Lauro Fiúza, reconoce que la subasta significará unas inversiones que superarán los 1.500 millones de euros.
El país brasileño tiene un potencial de generación de energía eólica superior a los 250.000 MW, casi el doble de los 143.000 calculados en el Atlas Eólico Nacional de 2001. Según un informe sobre el aprovechamiento de la energía eólica en Brasil difundido por el Centro de Previsión del Tiempo y Estudios Climáticos (Cptec), cerca de 71.000 kilómetros cuadrados del territorio brasileño presenta condiciones ideales para la producción de energía eólica.
Manuel Jove quiere entrar en el mercado del viento brasileño, después de no recibir ninguno de los 1.312 megavatios a los que aspiraba en el concurso gallego. En julio compró tres parques en Galicia (dos en Lugo y uno en A Coruña) con 58 MW los tres. En febrero puso la primera piedra de otros dos parques en la República Dominicana en los que invertirá 600 millones para generar 100 MW. También estudia poner en marcha un parque en el sur de Marruecos de entre 50 y 100 MW y optar a los concursos eólicos de Cantabria y Cataluña.