MANOLO RODRÍGUEZ | A CORUÑA
La penúltima víctima de la crisis del ladrillo es coruñesa. Se llama Soluciones Globales de Restauración y Rehabilitación (SGR) y acaba de presentar concurso de acreedores y un expediente de regulación de empleo para el medio centenar de su plantilla. Es una empresa especializada en el sector de la restauración y rehabilitación de edificios, monumentos y obras de arte. En sus siete años de vida, su cartera de actuaciones va desde la rehabilitación de la Torre de Hércules, el Edificio Terraza (sede de RTVE), en los Cantones o Iglesia de Santiago hasta el Edificio Molina o las Torres Trébol, en Cuatro Caminos.
El pasado 6 de octubre, la empresa solicitó concurso de acreedores voluntario y fue aceptado por el Juzgado de lo Mercantil de A Coruña la pasada semana. Según consta en el auto, SGR conserva las facultades de administración y disposición de su patrimonio, pero está sometida a la intervención de la administración concursal. El centenar de acreedores tienen de plazo hasta el próximo 20 de noviembre para poner en conocimiento del administrador la existencia de sus deudas con la firma de restauración.
De forma paralela, SGR ha presentado un expediente de regulación de empleo para la totalidad de su plantilla -excepto su responsable Agustín Álvarez- que supera el medio centenar. Antes de que la firma tuviese problemas, a finales de 2008, contaba con 110 trabajadores. "Hemos tenido que reducir costes al máximo", se excusa Agustín Álvarez. "Las deudas de nuestros clientes nos ha machacado", resume la situación el responsable. "La crisis nos ha afectado a nivel de impagos de clientes. Al principio lo vas aguantado, pero al final nos hemos sentido acorralados", explica. Cuando hace un año detectaron los primeros impagos, relata Agustín Álvarez, analizaron la situación y se propusieron filtrar y seleccionar mejor a sus clientes. "El noveno impago dejó a deber más euros que la suma de los ocho anteriores y así nos llegó la catástrofe", reconoce el máximo responsable de SGR que explica que no quiso aceptar el concurso de acreedores ni el ERE "hasta que no quedó más remedio".
Aconsejado por su abogado y el administrador, SGR "sigue con la actividad". "Quieren que sigamos con la empresa. De momento seguimos y vamos a hacer los que nos dejen hacer. Intentaremos cobrar lo que nos deben, lo que está en el juzgado, y todo ello con el aval de la administración concursal", relata.
Álvarez pretende conseguir un convenio con sus acreedores e intentar terminar las obras que tiene en marcha. Una de sus últimas intervenciones (en abril) fue la restauración de las fachadas y la prevención de humedades en la Torre de Hércules. En 2007 restauró el frente principal de la Iglesia de Santiago. En 2005, ejecutó la restauración de la fachada, cubierta y cúpula de zinc del Edificio Molina, y en 2003, la restauración del Edificio La Terraza y la sede del Banco Pastor.