Moncloa apura los relojes para el cierre de Garoña, en 2013, y la próxima saturación de la piscina de combustible de Ascó que obligan a dar una salida a los residuos nucleares. Saben que si se opta por almacenes individuales, como los de Zorita y Trillo, cerrará las puertas del almacén temporal de residuos nucleares centralizado. Además, en 2011 deben volver los 13 metros cúbicos de residuos de alta actividad y 665 de media actividad de Vandellòs I enviados a Francia en 1989. Por eso el Gobierno ha tratado de abrir las carreras por el almacenamiento centralizado de espaldas al guión de Industria, tanteando las intenciones de los municipios antes de abrir formalmente el concurso público de la mano de Enresa.
Nada que cuente con el beneplácito de Miguel Sebastián, después de dos años de espera a que el Gobierno cumpliera las recomendaciones técnicas del Ministerio. Al parecer, tampoco cuenta con la firma de sus supuestos beneficiarios: Ascó, Vandellòs y Tivissa en Tarragona, Yebra (Guadalajara) y Merindad de Cuesta-Urria (Burgos), todos ellos próximos a nucleares.
Aunque Moncloa aboga por un decreto de concurso -que debería haber llegado ya en noviembre- abierto a cualquier municipio del país que no esté en un lugar sísmico, que quede protegido, inundable y a ser posible con tren, el comité técnico que debe evaluar las candidaturas considera más "sensato" ubicar el almacén en alguna zona que tenga experiencia nuclear, es decir, en alguna localidad de la AMAC (Asociación de Municipios en Áreas con Centrales Nucleares), que lleva años trabajando en las zonas que están dispuestas a aceptar el almacén para explicar qué supone y qué ventajas tendría. Para la Asociación, sólo "si se cumplen ciertas condiciones y el proceso es democrático y participativo, presentarán candidatos", que no se decidirán hasta que el Gobierno abra la elección del emplazamiento. Y siguen su prudencia los que, según Moncloa, podían estar llamados a la mesa del ATC (Almacén Temporal Centralizado).
Y aunque Moncloa mira a Cataluña por ser la comunidad que más nucleares concentra, el delegado del Govern en Cataluña apoya para la zona un ATC, pero sólo "con residuos de las centrales catalanas". E ICV, socio del PSC en la Generalitat, ha hecho saber que la instalación del cementerio sería motivo de fractura en el Gobierno. La junta de gobierno del Ayuntamiento de Vandellòs i L'Hospitalet de l'Infant ha aprobado ya de forma unánime una moción de rechazo a la instalación de un almacén de residuos nucleares en el municipio, que no hace más que reafirmar el del pleno del 28 de abril de 2006. No está sola en sus recelos: desde 2006, unos 55 municipios del Camp de Tarragona y de las Tierras del Ebro se han manifestado en contra de la ubicación del ATC, incluyendo cinco que, como Vandellòs, son miembros de la Asociación de Municipios Afectados por Centrales Nucleares: Flix, La Fatarella, Corbera d'Ebro, Mora d'Ebre y El Molar.
Todos los ojos de Zapatero y los técnicos de Industria apuntan de nuevo a las Merindades. El ayuntamiento burgalés de la Merindad de Cuesta Urría es el único que no ha rechazado de entrada el almacén nuclear, pero aunque la Junta de Castilla y León apostó por la continuidad de la central y pidió nuevos reactores y el alcalde, también del PP, cuenta con amplia mayoría en el consistorio, Alfredo Beltrán promete ponerle sus apellidos al ATC sólo si cuenta con el apoyo de los vecinos y los 13 municipios de su entorno. Algo que, hoy por hoy, no parece estar tan a su mano. Para empezar, José Antonio López Marañón, presidente del PP de Merindades y alcalde de Medina de Pomar, ya le ha recordado que "su oposición a la instalación de un ATC será firme y que utilizará todos los medios para que "no llegue a ser ni tan siquiera un proyecto o una opción". Una posición similar a la negativa del alcalde del Valle de Tobalina. Además, Merindad está a pocos kilómetros del País Vasco. El PNV -sostén de Zapatero en el Congreso- se opondría. La sombra de ETA, que ya obligó a parar la construcción de la nuclear de Lemóniz en los ochenta, no ayuda. Además, sean los que sean, antes de presentarse como un candidato de la Asociación de Municipios en Áreas Nucleares a albergar el ATC, Alfredo Beltrán aclara que el Gobierno deberá modificar la orden ministerial del reparto de los fondos de Enresa y dar respuesta a todas las peticiones relativas a los planes de emergencia.