REDACCIÓN | A CORUÑA
Un día después de que el vicepresidente económico de la Generalitat soltara la bomba informativa de que la Caja de Ahorros del Meditarráneo iba a entrar en pérdidas en 2010, y después negara haber aseverado tal, al titular del Gobierno valenciano, Francisco Camps, no le quedó más remedio que salir a escena a calmar ánimos, y especialmente los de los clientes de la entidad financiera, y elogiar a CAM, que se niega tal como quiere la Generalitat, a una fusión con las otras cajas valencianas. Es más, CAM podría estar dispuesta a estudiar una fusión virtual con Caixa Galicia y Caja Madrid.
"Es un ejemplo de entidad financiera, lo ha sido durante todos estos años y lo está siendo en estos mismos momentos", afirmó Camps. "Es una caja de ahorros excepcional", insistió. "Potente, sólida, fuerte, consolidada en el territorio y una demostración de compromiso", remarcó para intentar contrarrestar los efectos de las declaraciones de su número dos. Camps, que prefiere una fusión de las cajas valencianas y no alianzas con entidades de otras cajas, admitió que el futuro de Caja Mediterráneo "lo tiene que decidir la provincia de Alicante".