REDACCIÓN | A CORUÑA
El portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, hizo pública ayer su "incomodidad" con las comunidades, incluidas las gobernadas por dirigentes de su partido, que "se cierran y no salen a buscar novias para sus entidades" cuando está claro, en su opinión, que "es imposible que se quiera hacer (la reestructuración del sector) sólo con el vecino de al lado".
El ex ministro defendía con estas declaraciones las fusiones entre cajas de distintas comunidades, pero puntualizaba que la dirección nacional del PP ni impulsa ni gestiona estas operaciones, ni tampoco presiona a los presidentes autonómicos de la organización para que favorezcan estas alianzas. Montoro explicó que le consta que el Banco de España está llamando a los Gobiernos autonómicos para decirles "tenéis este problema en casa", y su reacción es "cerrarse y no salir a buscar novias para sus entidades", una actitud que no le gusta y que le resulta "muy incómoda". El dirigente popular advirtió de los "engendros" que pueden surgir tal como se está diseñando la reestructuración del sector financiero y aludió en concreto a la fusión de Caja Castilla-La Mancha y Cajastur y lamentó que Castilla-La Mancha se quede sin caja por culpa del "invento" de esta operación, "un híbrido" del que culpó al Banco de España en un intento de "sortear" los obstáculos que le ponen las comunidades.
Montoro, una vez más, pidió que "se limite" el derecho de veto de las comunidades autónomas sobre las decisiones de futuro de las cajas, una postura que choca frontalmente con la defendida por el presidente de la Xunta, y el PP gallego, que son contrarios a fusiones interregionales, si éstas suponen que las entidades gallegas son absorbidas por cajas más grandes.
El portavoz de Economía del PP añadió que las fusiones virtuales del SIP "no valen para sanear cajas", sino que responden a "presiones" que experimentan directamente las entidades, no los gobiernos autonómicos, ni los dirigentes políticos, por la sirtuación del sector.