La cita era a las once de la mañana en el área del Gobierno del Parlamento. Feijóo y Marta Fernández ya esperaban dentro porque tenían sesión parlamentaria. Gayoso llegó a las 10:45 horas y cinco minutos más tarde, José Luis Méndez. Los dos iban solos, sin asesores. Gayoso con una carpeta negra bajo el brazo y Méndez con otra naranja.
El escenario elegido fue la sala de reuniones del Consello de la Xunta cuando éste se celebra en el Parlamento. Nada da de cafés ni cruasanes. Se les ofrecieron, pero los máximos responsables de las cajas prefirieron sólo agua.
La reunión comenzó puntual y la abrió el presidente de la Xunta presentado el estudio técnico de la Xunta con todos los datos financieros y económicos de las cajas y sus conclusiones. Luego le tocó a los máximos dirigentes de las entidades de ahorro y a la conselleira de Facenda. Fue una deliberación abierta, sin un turno rígido de intervenciones.
Sobre la doce, Feijóo se tuvo que ausentar unos minutos para acudir al hemiciclo a votar una propuesta para decir si la ley de transporte público se debatía por el trámite por urgencia. Gayoso y Méndez quedaron entonces a solas con la conselleira de Facenda, ya que ésta no es diputada y no puede votar en la Cámara.
Mientras tanto, por los pasillos del área del Gobierno, con acceso restringido, paseaban de un lado a otro los asesores de Feijóo y de vez en cuando aparecía el portavoz del PP en Economía, Pedro Puy, pero ninguno accedió a la sala de Consellos.
Sobre la doce y media de la mañana aparecieron dos cargos de Caixanova del área de Santiago, que esperaron en una sala al final de al reunión para incorporarse, junto con los periodistas, a la rueda de prensa en la que sólo habló el presidente de la Xunta.