El debate parlamentario sobre la Lei Eólica fue "airado". Se hubieran movido varios aerogeneradores. La oposición sopló con fuerza para tumbar el proyecto de la Consellería de Industria y Javier Guerra no respondió a las críticas con menos intensidad.
Oposición y Xunta se acusaron mutuamente de defender intereses particulares. El socialista Abel Losada acusó a Javier Guerra de "esconder intereses inconfesables". El conselleiro le aclaró enseguida: "Yo no tengo amigos en el sector eólico".
La prueba, según el diputado popular Pedro Arias, es que sabían que iban a encontrar "grupos de presión" contrarios a derogar el decreto eólico y aún así el presidente de la Xunta fue "valiente" y lo anuló.
Fue el debut del conselleiro de Economía defendiendo su primera ley en el Parlamento y no se dejó arredrar por las acusaciones de BNG y PSOE. "La oposición no está molesta con este Gobierno, está molesta con todos los gallegos que el 1 de marzo decidieron que gobernáramos nosotros", espetó.
En su ayuda salió el popular Pedro Arias que recriminó a Abel Losada que llamara "nazi" al conselleiro. El socialista comparó la exposición de motivos de la Lei Eólica con la propaganda que Leni Riefenstahl creaba para el régimen de Adolf Hitler