JAVIER CUARTAS | OVIEDO
El grupo cementero Tudela Veguín, propiedad de la dinastía Masaveu, ha adquirido una planta de cemento gris en Narón (A Coruña) con lo que amplía su implantación industrial en Galicia, donde hasta ahora sólo disponía de centros de distribución, puntos de expedición y otras instalaciones, amén de plantas de elaboración de derivados. Con esta adquisición, la compañía asturiana Tudela Veguín, que hasta ahora sólo producía cemento en Asturias (Tudela Veguín y Aboño) y León (La Robla), extiende su grupo fabril de cabecera a la comunidad gallega.
La planta de Narón, construida hace dos años y cuya adquisición por Tudela Veguín acaba de ser autorizada por la Comisión Nacional de la Competencia, era propiedad hasta ahora de la compañía Cementos Galegos, una de las dos filiales del grupo Cementos Occidentales, un operador que entró en el sector en 2005. Este grupo seguirá produciendo cemento en su fábrica de Noblejas (Toledo), propiedad de su subsidiaria Cementos del Tajo, y tiene previsto abrir otra factoría.
Con la compra de la planta coruñesa, Tudela Veguín, que ya era el mayor cementero del Noroeste, con una cuota de mercado entre el 30% y el 40%, refuerza su posición hasta un rango entre el 40 y el 50. En Galicia -donde también operan Cimpor, Gallega de Moliendad de Clínker, Holcim y Secil- tendrá entre el 30 y el 40%.
Cementos Occidentales se introdujo en el sector con fábricas avanzadas y dotadas de severas medidas ambientales al considerar que el control de emisiones abría una oportunidad a esta nueva generación de plantas. Pese ello, la fábrica de Narón tiene una orden de cierre por supuesta infracción ambiental de sus anteriores dueños.