M. J. AIRA | A CORUÑA
Acaba otro año con los estigmas de la crisis, mientras que el Ibex ha permanecido ajeno a los problemas financieros durante gran parte del 2009. El balance es positivo, según los expertos, quienes todavía se sorprenden de "la tendencia alcista" pese a la tormenta financiera de estos meses. "Sería lógico que hubiera un ajuste", asegura el director de la línea de Asesoramiento Financiero Permanente en Deloitte, Juan Manuel Martínez.
-¿Qué aconsejaría a quienes quieren invertir en Bolsa ahora?
-Ahora mismo no daría ningún consejo para invertir, lo mejor es estar en seguridad absoluta. Si alguien quiere meterse en algún tipo de fondo, que sea un fondo garantizado. Las perspectivas de subida de los tipos de interés hacen pensar que la Bolsa podría sufrir un ajuste en el corto-medio plazo y lo mejor ahora es quedarse tranquilo.
-¿Ha sido excesivamente positiva la evolución del mercado?
-Claro. Nosotros tenemos la teoría de que la salud económica de un país se debe transmitir al precio de sus activos, y en el caso español creemos que la Bolsa sí que puede mostrar algún signo de sobrevaloración no consecuente con la realidad macroeconómica. Con una tasa de crecimiento negativa, una inflación prácticamente cero... es difícil comprender cómo la Bolsa sigue con esa dinámica alcista. Ahora por lo menos parece que ya ha encontrado un techo y lo lógico sería un ajuste de posiciones.
-¿Tendría que haberse producido ya ese ajuste?
-Eso tendría que haber pasado hace tres meses, pero en principio existe en el mercado un desacople, y que es que ya no existen esas correlaciones tan fuertes entre la Bolsa y los indicadores macroeconómicos. Creo que habrá un cambio importante cuando los bancos centrales quiten las ayudas de expansión monetaria, que se prevé que sea sobre el mes de abril, y será cuando realmente los índices se ajusten de una forma más clara.
-¿Son poco alentadoras las previsiones para 2010?
-Exacto. Nosotros somos de la opinión de que para que la zona euro crezca de forma sostenible hacen falta muchas variables: que el euro mantenga la fortaleza como moneda de cambio, que los tipos de interés permanezcan estables en una zona baja... son factores que se deben de cumplir, si no, la ralentización de la zona euro va a ser más duradera de lo esperado.
-¿Qué le parece que la UE quiera imponer una tasa a los movimientos financieros?
-Está por una parte la tasa sobre los movimientos financieros y por otra la tasa sobre los bonus de los que trabajan en los mercados financieros. Son medidas que tratan de ordenar este mercado financiero que ha sobrevivido brillantemente con unas plusvalías altas en un momento de un ciclo económico muy alto. El impuesto sobre transacciones financieras es una práctica que podría ser posible en un entorno de gasto público desbordado y en el que se necesitan ingresos. El impuesto sobre los bonus me parece más complicado porque es meterse en el terreno de lo privado.
-¿Cómo se resolverá la reestructuración financiera?
-Pues está siendo lenta y complicada porque todavía no tenemos en la banca las condiciones necesarias de liquidez para hacer las cosas sencillas, y digamos que se están haciendo operaciones de algunos costes elevados. Queda mucho camino por recorrer y todavía se están reestructurando muchas posiciones de deuda, pero claro, ahora se parte de unos tipos de interés mucho más bajos, aunque de operaciones con riesgos más altos.