L. PIÑERO A CORUÑA
Factoría Naval de Marín se está convirtiendo en un referente mundial en la construcción de veleros clásicos. En agosto de este año entregaba a un armador escocés la goleta Elena, de 42 metros de eslora y 1.120 de superficie vélica, diseñada por el ingeniero gallego Íñigo Echenique que se basó en planos de 1911 del arquitecto naval norteamericano Nathanael Harreshoff. El astillero gallego acaba de iniciar la construcción de una segunda goleta, de 47 metros de eslora, que será réplica de la mítica Germania, una embarcación que ganó todas las grandes competiciones europeas de 1908 y que fue diseñada por el ingeniero naval German Max Oertz.
La Germania volverá a surcar los mares gracias al entusiasmo de un multimillonario armador alemán que invertirá en el proyecto 12 millones de euros. La mítica goleta se está construyendo siguiendo fielmente los planos originales de Oertz y los métodos de trabajo que utilizaba en 1908 el astillero Krupp Germania-Weftde de Kiel.
Factoría naval de Marín será la encargada de construir este yate gracias a su experiencia en este tipo de barcos. La goleta Elena y el Sea Cloud Hussar, considerado el velero más grande el mundo con sus 136 metros de eslora, fueron las cartas de presentación para que este nuevo pedido se quedase en Galicia.
Los responsables del astillero gallego tuvieron que firmar una cláusula de confidencialidad por la que no pueden hacer público ciertos aspectos del proyecto y también les ha sido prohibido facilitar fotografías sobre el desarrollo de la construcción. La goleta Germania será entregada a su armador a principios del próximo año, según los cálculos de Factoría Naval.
Las fotografías de la Germania original son muy escasas. La familia Krupp, propietaria del astillero donde se construyó la goleta original y también propietaria del Germania, mantiene los derechos de reproducción de las fotografías originales que se han utilizado para multitud de anuncios publicitarios y pósters.
La caída en picado de la cartera de pedidos de los astilleros gallegos no ha hecho mella en el astillero marinense que se ha especializado en un tipo de construcciones difíciles de encontrar en el resto de Europa.
Entre sus encargos pendientes de entrega se encuentran, entre otros, el gigante Sea Cloud Hussar, diseñado por el ingeniero naval gallego Iñigo Echenique, y que será entregado a principios de este año. Este velero monta tres palos que sirven para despegar más de 4.000 metros cuadrados de velas, con 27 aparejos de diferentes superficies, lo que le proporciona una velocidad de crucero de 12 nudos utilizando sólo con la fuerza del viento.
Otra de las "joyas" de Factoría Naval es el megayate de 60 metros de eslora encargado por Fernando Fernández Tapias y que costará 36 millones de euros.