REDACCIÓN | VIGO
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, aplaudió ayer el interés de otras cajas españolas, como Caja Cantabria, por entablar alianzas financieras con Caixanova, que en su opinión "no necesita" las ayudas estatales que podría recibir si se consuma la fusión con Caixa Galicia.
El regidor local aseguró que "prácticamente todas las entidades españolas quieren establecer relaciones institucionales" con la caja de Vigo por ser "muy solvente" y defendió la opción de cerrar un sistema institucional de protección (SIP), ya que a su juicio garantiza la "independencia" y la "expansión sólida" de cualquier sociedad financiera.
El presidente de Caja Cantabria, Enrique Ambrosio, reconoció su interés por formar un grupo "líder a nivel nacional" a través de un SIP entre "cinco o seis cajas" en el que estaría incluida Caixanova. Caballero se remitió a las palabras del secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, que valoró el SIP como una vía que "fortalece" a las cajas y les ayuda a mantener su autonomía.