El Plan Sectorial de Solo Residencial del bipartito convenció a muy pocos. Sólo a los del BNG, puesto que la consellería que lo diseñó era gobernada por una nacionalista. "Era irrealizable, estaba muy mal hecho", asegura el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias, el socialista Carlos Fernández.
El también alcalde de Ames argumenta que la proyección de vivienda protegida estaba sobredimensionada, entre otras razones porque preveía una dotación superior a la construida desde el inicio de la autonomía, y porque se había planificado totalmente de espaldas a los concellos y sin un conocimiento real de terreno. Como ejemplo señala que en Ames la Xunta ubicó un polígono de nuevas viviendas protegidas en un terreno que ya estaba construido y otro en un solar que ya había obtenido las licencias municipales. "Nadie se molestó en ir a ver el sitio. Tras advertírselo, rectificaron y buscaron nuevas ubicaciones", comenta el presidente de la Fegamp.
En su caso, estos nuevos polígonos también han sido anulados ahora por la Xunta del PP.
Pero incluso el plan nació sin el apoyo de todo el bipartito. Dos semanas después de las elecciones del 1 de marzo que supusieron la victoria del PP, el director xeral de Urbanismo en funciones, Ramón Lueje, arremetió duramente contra él. Dijo que el plan estaba abocado al "fracaso" porque se "hizo desde arriba" y sin tener en cuenta la coordinación con los ayuntamientos. "No me gustó como se planteó el plan", censuraba Lueje en marzo del pasado año, si bien durante toda la tramitación del documento se había mantenido en silencio.