REDACCIÓN | SANTIAGO
El Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) aspira a agilizar el tiempo de respuesta a las empresas en un momento de crisis, por lo que pagará las subvenciones ya concedidas en un máximo de 45 días desde su solicitud de cobro, que deberá realizarse en un plazo no superior a un mes a partir de la concesión. Es una de las medidas que recoge el Plan re-Forza 2010 del Igape, que presentaron ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el conselleiro de Economía, Javier Guerra, en la rueda de prensa posterior al Consello con el objetivo de que las firmas de la comunidad salgan fortalecidas de la "depresión económica".
Según explicaron, uno de los objetivos centrales del plan es agilizar la gestión. Por ello, se limitará a 45 días el período de solicitud de subvención y, tras su concesión, habrá un plazo no superior a un mes para pedir su liquidación. A partir de la solicitud de cobro, el pago tendrá que hacerse dentro de la anualidad presupuestaria y en un plazo máximo de 45 días. "Queremos facilitar respuestas ágiles, inmediatas y amables", señaló Guerra, quien ratificó la apuesta de la Xunta por la Administración electrónica.
Además de agilizar "al máximo" la respuesta de la Administración, el plan "re-Forza" apuesta por alcanzar "una mayor competitividad" de las empresas gallegas y favorecer su internacionalización. Para batir la primera meta de competitividad, el Igape verá incrementados los recursos destinados a tal fin en un 11,7 por ciento -pasando de 282 millones en 2009 a 315 en este ejercicio-. Para intensificar la internacionalización, el presupuesto sube de 11,5 a 18 millones, lo que supone un aumento del 57%.
"Estamos comprometidos con un nuevo Igape eficaz, que sepa distinguir entre lo que es fundamental y accesorio", sentenció Feijóo y resaltó que, con este plan, el instituto de promoción económica compromete un incremento global del 12% de su presupuesto -345,9 millones de euros frente a los 306 millones de 2009-, pese a reducir el Estado "un 12% de los ingresos".
Entre las principales novedades del Plan re-Forza 2010, Javier Guerra apuntó que "por primera vez" podrán recibir apoyo proyectos de equipación para las pequeñas y medianas empresas (pymes) del sector servicios con una inversión subvencionable de entre 30.000 y 200.000 euros. Igualmente, buscará dar un impulso a la internacionalización a través de una línea de "prospección internacional" mediante oficinas y exposiciones permanentes, y otra línea de marketing, comunicación e imagen de marca. Además, se apoyará la creación de consorcios de exportación y redes de colaboración con agencias de desarrollo regional de Alemania, China, Japón y Estados Unidos, así como la interacción con los organismos financieros multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo o el Proyecto Reserga.