REDACCIÓN | A CORUÑA / VIGO
El PSdeG deja solo al alcalde de Vigo en su propósito de convocar una gran manifestación contra la fusión de las cajas de ahorros gallegas, como aseguró el pasado fin de semana. El secretario general de los socialistas gallegos, Manuel Vázquez, dejó claro que su partido no participará en una movilización de estas características y restó importancia a la idea de Caballero, que calificó como "una hipótesis de determinados lugares que ven la fusión como una agresión concreta" hacia ellos. Vázquez se mostró más partidario de buscar "un escenario de consenso y diálogo" para encontrar "una solución entre todos y para todos". El líder socialista lamentó que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, "cambie las reglas una vez iniciado el juego". "Cuando decida volver, nos encontraremos todos", añadió.
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño -que visitó Santiago y compareció junto a Vázquez-, advirtió de que la decisión final sobre el futuro de las cajas de ahorro gallegas está en manos del Banco de España. "En materia de solvencia debemos esperar a ver lo que nos dice el Banco de España y sus técnicos sobre la estabilidad del sistema financiero y la complejidad de la realidad actual", expuso tras su intervención en el Fórum Europa que se celebró en Santiago.
Caamaño remarcó que "más allá de la ley (gallega de cajas), en materia de solvencia la competencia exclusiva es del Estado y el gran regulador es el Banco de España". El titular de Justicia lanzó este mensaje cuando se aguarda que se haga pública la auditoría que encargó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, para analizar la solvencia o no de la fusión que impulsa.
En presencia del director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, y de los alcaldes de las ciudades gallegas que acudieron al acto, incluidos el de A Coruña, Javier Losada, y el de Vigo, Abel Caballero, el ministro fue preguntado por la reforma de la ley de cajas aprobada por PP y BNG con el voto en contra de su partido, el PSOE, y que el Gobierno español estudia por si incurriese en inconstitucionalidad. "Yo sólo espero que se acierte en las decisiones que se están tomando aquí", afirmó.
Más tarde, Caamaño volvía a ser interpelado por esta norma en la sede del PSdeG-PSOE donde compareció con Manuel Vázquez. "Desconozco la interioridad de esta ley para opinar sobre si es constitucional o no", explicó. En todo caso, el ministro incidió en que "todo lo que tiene que ver con la solvencia" es competencia del Estado y por eso el Ejecutivo de Zapatero "defenderá su ámbito competencial si fuese necesario".
El secretario general del PP gallego, Alfonso Rueda, reclamó sin embargo al Gobierno el mismo trato a Galicia que a otras comunidades y reprochó a Caamaño que no hable en Cataluña de las competencias del Banco de España "con el mismo énfasis" que empleó en Galicia.
Al margen de las críticas sobre la supuesta inconstitucionalidad de la nueva ley, los parlamentarios de los tres partidos se reunieron ayer para estudiar cómo se repartirán los representantes que el Parlamento gallego tiene que designar en los órganos rectores de las cajas. Los partidos acordaron optar por un reparto acorde a la proporcionalidad de cada uno en el Parlamento sin recurrir a la Ley D'Hont, tal y como reclamaba el BNG para arañar un miembro más en las asambleas de las entidades. El PP calcula que les correponderá la elección de 16 consejeros en Caixanova y otros 20 en Caixa Galicia; el PSdeG, 11 en el primer caso y 13 en el segundo; el Bloque, 5 en la caja viguesa y entre 6 y 7 en la coruñesa.
Tanto populares como socialistas mantienen que con cualquier medida de reparto que respete la representatividad el resultado será prácticamente el mismo ante el número elevado de miembros que hay que designar. Ninguna de las tres formaciones quiere adelantar sus posibles nombres, aunque ya han empezado a analizarlos .
Máis BNG, la corriente nacionalista liderada por el portavoz parlamentario del Bloque, Carlos Aymerich, dejó claro ayer la "posición común" en el seno del partido a favor de la fusión de las cajas frente al informe en dirección contraria que emitió el Instituto de Estudos Europeos e Autonómicos (IGEA), que dirige el ex presidente de la Xunta Anxo Quintana, y en contra de lo expresado por el dirigente de Encontro Irmandiño, Xosé Manuel Beiras, quien el domingo calificó al BNG de "tonto útil" del PP.
Máis BNG siempre defendió la "integración de las cajas gallegas, como un medio para lograr cajas gallegas y comprometidas con el país" y advirtió de que aunque todos los militantes tienen derecho a la "discrepancia individual" sus ideas no pueden sustituir "el posicionamiento que democráticamente se acuerda y defiende". El documento del IGEA sentó mal entre los nacionalistas que destacaron que en el Consello Nacional reunido el sábado que respaldó a la Ejecutiva y la defensa de la fusión Anxo Quintana ni votó en contra ni expresó sus diferencias. Miembros del Consello Nacional calificaron de "poco serio" un informe "de 14 páginas" que responde a unos "intereses de financiación" vinculados a Caixanova. En la misma línea se expresó el portavoz nacionalista en el Concello de Vigo, Santiago Domínguez, que consideró que el estudio del IGEA está "basado en suposiciones".