PAULA PÉREZ / L. COSTAS | SANTIAGO / A CORUÑA
Para el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, la pelota ahora está en el tejado de las cajas. Tras terminarse los trabajos de la auditoría, el jefe del Ejecutivo gallego dio por "contrastada" la solvencia de una fusión y cumplido este trámite advierte de que "ahora corresponde a las entidades de ahorro tomar una decisión en sus órganos de gobierno". El mandatario gallego aclara que su apuesta por la integración de Caixa Galicia y Caixanova "no es un capricho ni una mera opinión" e insta a las dos cajas a "estar a la altura de las circunstancias". Por esa razón, ayer apeló a la "responsabilidad y la inteligencia" de los directivos de las dos entidades. "Estoy convencido de que son gente sensata que sabrá distinguir los intereses personales de los intereses colectivos", apuntó Feijóo.
El presidente de la Xunta se mantiene firme en su apuesta por la fusión de las dos cajas gallegas y elude hablar de otros escenarios. Tras encargar la due diligence el pasado mes de diciembre, Feijóo había asegurado que, si el informe resultaba favorable a una unión gallega, vetaría cualquier alianza con una entidad de fuera de la comunidad. Culminados los trabajos de la auditoría, el jefe del Ejecutivo autonómico no quiere pronunciarse sobre ninguna otra posibilidad que no sea la integración de Caixanova y Caixa Galicia. "Plantearse una alianza con una caja de fuera sería ciencia ficción", aclaró después de ser preguntado sobre qué ocurriría si Caixanova rechaza la fusión con Caixa Galicia y opta por una alianza con otra entidad de fuera de la comunidad autónoma. "¿Por qué usted me quiere dar esa mala noticia?", inquirió Feijóo durante la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta.
El jefe del Ejecutivo autonómico recalcó que ni Caixanova ni Caixa Galicia presentaron a la Consellería de Facenda ninguna propuesta de SIP con una entidad foránea. Según recordó, hubo "comentarios" de una posible alianza entre la caja que preside Julio Fernández Gayoso con Ibercaja, "que es cuatro veces más grande que Caixanova". Pero advirtió que, en todo caso, no opina sobre "propuestas mediáticas o comentarios de los ámbitos locales". "No nos pongamos en ninguna decisión que de momento no se planteó", insistió.
El hecho de que no haya ninguna propuesta de alianza con una caja de fuera de Galicia justifica también, a su juicio, que la auditoría encargada a la consultora KPMG se haya limitado a analizar la solvencia de una fusión de las dos entidades de ahorro gallegas. "Para poder estudiar un SIP hay que saber con quién y de momento ninguna caja ha planteado una alianza con otra de fuera", reiteró.
Durante la presentación de la auditoría la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, admitió el pasado miércoles que la consultora no buscaba garantizar cuál es la "mejor opción" para las cajas sino ver si la fusión de las dos cajas gallegas es "solvente". Feijóo aclaró ayer que no se analizaron otras alternativas porque lo que se había pactado con las cajas, las organizaciones sindicales y los partidos políticos fue testar la viabilidad de una unión de Caixanova y Caixa Galicia.
"Y en este momento la solvencia y la galleguidad son posibles", sentenció. La decisión queda ahora en manos de los órganos de las cajas de ahorro. Según Feijóo, la conselleira de Facenda mantendrá ahora contactos con Caixanova y Caixa Galicia para evaluar el resultado de la auditoría.
El presidente de la Xunta quiso además despejar cualquier duda sobre la credibilidad que puede tener este informe. "Es un trabajo hecho con rigor", alegó el jefe del Ejecutivo autonómico, que además recordó que el estudio fue realizado por una consultora "externa e independiente". Quiso dejar claro también que "no es la auditoría de la Xunta". "Es la auditoría encargada por la Xunta a instancias de las propias cajas", defendió.
Según reivindicó, el Gobierno gallego ha ejercido sus competencias en cuanto al futuro del mapa financiero gallego y se comprometió a seguir trabajando a favor de lo que consideró "una ambición colectiva" que es "una gran caja gallega". "Hay un gran consenso social al respecto y yo voy a mantener la palabra dada", añadió.
Feijóo defendió las ratios de solvencia que tendría la nueva caja fusionada y aclaró que la pérdida de empleo estaría "en el entorno" de los empleos que se destruyeron con la fusión de Caixa Ourense, Caixa Pontevedra y Caixavigo.
Además ve difícil que la nueva entidad fusionada pueda ser absorbida luego por otra de fuera de Galicia, ya que se convertiría en la quinta caja de España.