El alcalde de A Coruña, Javier Losada, abogó ayer de nuevo por la fusión de las cajas gallegas pero reclamó que la nueva entidad mantenga el mismo compromiso en obra social que actualmente. "La inversión social debe seguir en la misma cantidad y territorialidad; todos los ayuntamientos deben tener la misma inversión social que tenían de las cajas", afirmó el regidor municipal. Esta demanda será difícil de cumplir si se mantienen las previsiones de la auditoría encargada por la Xunta, que prevé que tras la unión entre Caixa Galicia y Caixanova la inversión en Obra Socia de reduciría casi un 70% hasta los cincuenta millones al año, durante los próximos seis ejercicios.
El alcalde coruñés se mostró satisfecho con el resultado del informe de la consultora KPMG, que avala la fusión de las cajas gallegas. "Reconforta que después de toda diversidad de opiniones, alguna fuera de tono de algunos responsables políticos, usemos el rigor y los argumentos y tengamos una primera opinión favorable", dijo y destacó que A Coruña, como capital financiera de de Galicia está dispuesta a que si finalmente se produce la fusión, la nueva caja tenga sus órganos de gobierno en la ciudad. Losada aludió reclamó también sensibilidad con los derechos de los trabajadores y pidió "mucha negociación y acuerdo".
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, volvió a mostrar ayer su rotundo rechazo a la integración y pidió a Caixanova que "no altere sus planes" de futuro y mantenga su "magnífico" proyecto de manera independiente a pesar de la "presión política indeseable" que a su juicio están llevando a cabo el presidente de la Xunta.