AGENCIAS | MADRID
El número de trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo (ERE) autorizados se multiplicó por más de cinco en los once primeros meses del año pasado, mientras que los expedientes autorizados por las autoridades laborales fueron casi cuatro veces más que los de igual periodo de 2008, según los datos del Ministerio de Trabajo.
En concreto, 486.693 trabajadores se vieron afectados por un ERE hasta noviembre de 2009, frente a los 95.579 del mismo periodo del año anterior, lo que implica una subida del 409%.
De los 17.524 ERE registrados hasta noviembre, 15.826 fueron pactados con los representantes de los trabajadores y 1.698 no pactados, afectando, respectivamente, a 420.590 y 66.103 trabajadores.
Del total de expedientes autorizados entre enero y noviembre, 9.165 se encuadran en la industria, con un aumento del 294,8%, mientras que 5.907 lo hacen en los servicios (+257,1%), 1.621 en la construcción (+291,5%) y 831 en la agricultura (+142,9%).
Hasta noviembre, el número de expedientes de extinción de empleo (despidos colectivos) autorizados por las autoridades laborales se incrementó un 49,3% en tasa interanual, con 3.665 procesos. Estos expedientes significaron el despido de 57.837 trabajadores, un 72,3% más.
Reducción de jornada
Por su parte, los ERE de suspensión temporal de empleo ascendieron a 11.914 hasta noviembre, 5,7 veces más que en igual periodo de 2008, mientras que el número de afectados por estos expedientes se multiplicó por más de seis, con 409.493 trabajadores.
Capítulo aparte merecen los ERE de reducción de jornada, un instrumento que, al igual que el modelo alemán tan de moda, permite combinar la reducción de jornada con el cobro de la prestación por desempleo, y que da derecho además a una bonificación del 50% en las cuotas empresariales a la Seguridad Social por contingencias comunes, siempre que la empresa se comprometa a mantener en el empleo a los trabajadores afectados durante al menos el año posterior a la fin de la reducción de jornada.
Este tipo de ERE no se utiliza demasiado en España. De hecho, de los 486.693 trabajadores afectados por ERE en los once primeros meses, sólo 19.363 tenían un ERE de reducción de jornada.