AGENCIAS | MADRID
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, defendió ayer prorrogar la ayuda de 420 euros para desempleados que agoten la prestación o el subsidio de desempleo a partir de febrero, dado que la medida inicialmente aprobada por el Gobierno caducará el mes que viene. Corbacho justificó la ampliación de la ayuda en que las causas que llevaron al Ejecutivo a adoptar esta medida no han desaparecido, sino que "han empeorado ligeramente" y auguró que el desempleo continuará subiendo, aunque de forma más atenuada.
Corbacho, que compareció ayer de forma extraordinaria, a petición propia y del PP, en la Comisión de Trabajo e Inmigración del Congreso, dijo que el Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción, que incluye la ayuda de 420 euros, debe continuar, pero no prorrogarse para quienes ya la percibieron durante seis meses y todavía no han encontrado un empleo. Estos trabajadores deberían acogerse, según el ministro, a las rentas de inserción social de las comunidades autónomas. El responsable de Trabajo prefirió no precisar si la ampliación del programa debería ser de seis meses y se limitó a manifestar que "evidentemente tiene que prorrogarse". "La medida tiene que continuar" para poder seguir dando oportunidad a las personas que perdieron la protección por desempleo", dijo el ministro a los periodistas tras su comparecencia.
Corbacho advirtió de que el aumento del paro en enero de este año "se parecerá más" al que se dio en 2008 (cuando subió en 132.378 personas en enero) que al de 2009 (cuando aumentó en 198.838). Corbacho puntualizó que todavía no se puede dar por concluido el periodo de destrucción de empleo, aunque matizó que "estamos en las fases finales de esa destrucción de empleo".
Durante su comparecencia, el ministro anunció que el Gobierno dispone de 292 millones de euros en 2010 para bonificar la contratación de jóvenes, discapacitados y mujeres afectadas por violencia de género, para estimular el empleo. De este modo adelantó una parte del informe sobre bonificaciones a la contratación, contenidas en el proyecto de Ley de Fomento y Mantenimiento del Empleo, que presentará el Ejecutivo en el Congreso, con sus propuestas de reforma laboral.
También se refirió a que más de 362.000 trabajadores se han beneficiado de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) de suspensión como alternativa al despido. El ministro recordó que entre agosto de 2008 y abril de 2009 se produjo la parte de la crisis "más grave de los últimos 80 años", que amenazó con colapsar el sistema financiero y la economía mundial y que originó que en 2009 hubiera 784.000 parados más. La mayoría de los grupos parlamentarios en el Congreso reprocharon a Corbacho la falta de medidas concretas para combatir la destrucción de empleo, el "laconismo" de su discurso y la "tardanza" en su comparecencia en esta Comisión. El diputado del PP Ignacio Echániz criticó que el ministro no haya comparecido desde agosto y le acusó de no haber hecho "absolutamente nada" para crear puestos de trabajo, al tiempo que le recordó el elevado número de despidos por ERE.
El diputado de CiU Carles Campuzano le advirtió de que "la recesión laboral" no ha finalizado y aseguró que "no hay una transformación del modelo productivo sin reformas a fondo en el mercado laboral".
El diputado del PNV Emilio Olabarría criticó el "laconismo" de Corbacho, mientras que Gaspar Llamazares, como portavoz de ERC-IU-ICV, le advirtió de los enfrentamientos que tendrá el Ejecutivo si recorta derechos sociales.
En relación con la protección social, Corbacho dijo que ésta debería "ser aguantada" no sólo por el Estado, aunque le corresponda la mayor parte, sino también por las corporaciones autonómicas y locales.
Con respecto a la Seguridad Social, subrayó la buena salud del sistema, que cerró 2009 con 8.000 millones de euros de superávit y recordó que el fondo de reserva supera 60.000 millones de euros. El ministro dijo que en los últimos 30 años, la rebaja de cotizaciones a la Seguridad Social sólo se ha tocado una vez "un punto", por lo que pidió una "reflexión" al PP, que no las tocó cuando gobernó.
Para Corbacho, crear un contrato indefinido con un menor coste de despido no resolverá el problema del paro y preguntó a quienes defienden la reducción de la indemnización por despido si están "dispuestos a derogar la contratación temporal", porque si no "no servirá de nada". "Con una indemnización de 8 días no vamos a corregir tan fácilmente lo que se propone", añadió.