AGENCIAS | BRUSELAS
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho aseguró ayer: "Muchos países tendremos que acometer el retraso (de la edad de jubilación) no inmediato pero sí de largo recorrido", tras intervenir ante la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo (PE) para presentar las prioridades de la presidencia española. Esta medida entra en las competencias nacionales de cada Estado miembro, y en el caso de España, "es un debate que se abrirá ahora en el marco del Pacto de Toledo", indicó.
Todos los socios de la UE "deberán poner en marcha medidas" para aumentar la productividad de la población de más edad y garantizar así la sostenibilidad de sus finanzas públicas, destacó el ministro durante su intervención ante el Parlamento Europeo.
En este sentido, Corbacho también señaló que "hay que acabar con la cultura de la jubilación anticipada" en la Unión Europea, y en especial, en las empresas que registran beneficios. Esta es "una de las dos direcciones" en las que España recomendará trabajar ante las perspectivas de envejecimiento de la población europea, afirmó.
A aquellas compañías con beneficios que jubilan a trabajadores con 52 años, "hay que pedirles que inviertan en formación continua para que dichas personas sigan siendo activas", señaló. "La anticipación a la jubilación legal tiene que entenderse siempre como la excepción y no como la regla", subrayó el ministro.
No obstante, en aquellos sectores que están teniendo especiales problemas con motivo de la crisis económica -como el del automóvil-, "es hasta cierto punto razonable" que se recurra a dicha medida, precisó. En esta línea, explicó que se deberán aplicar políticas destinadas a mantener un mayor porcentaje de población activa "más allá de la edad legal de jubilación".
"Hay que incentivar la permanencia voluntaria tras la edad de jubilación", concediéndole "un mayor atractivo en lo profesional y en lo económico", propuso.
Corbacho adelantó en Bruselas su intención de abrir un debate "en el marco del pacto de Toledo" sobre el futuro de las pensiones y las jubilaciones. "Todos los estudios demográficos indican (...) que la esperanza de vida va aumentando en Europa y lo hace de una manera importante, de tal manera que, si lo comparamos con hace 30 ó 40 años, el incremento de población pasiva es un numero considerable", admitió. El ministro explicó que Europa debe "trabajar en dos direcciones" a la hora de hacer frente al desafío de garantizar el futuro de las pensiones, teniendo en cuenta no obstante que "cada Estado miembro, de acuerdo con su legislación nacional, tomará las medidas que considere oportunas".
Por otra parte, Corbacho confió en llegar a un "inminente acuerdo" en "los próximos días y semanas" con los agentes sociales en España para impulsar la reforma laboral una vez se ha "reanudado" dicho diálogo social y, en cualquier caso, subrayó la intención del Gobierno de presentar su propuesta de reforma laboral en el Consejo de Ministros del 5 de febrero.
Asimismo, recalcó que, tal y como adelantó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero la semana pasada en Estrasburgo, la agenda social será "impulsada" por la presidencia española en Europa y para ello se reunió ayer -y lo hará hoy también- con los agentes sociales europeos.
Al igual que durante su comparecencia en la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, Corbacho subrayó la necesidad de que la nueva estrategia para el Crecimiento y el Empleo en la Unión de 2020 busque "un aumento considerable de la población activa", haciendo un especial hincapié en segmentos de población como las mujeres, las personas mayores de 45 años y, sobre todo, los jóvenes, los más afectados por la crisis y "de manera singular" en España.
A la pregunta de si España impulsará propuestas durante su presidencia para luchar contra la temporalidad en la contratación, que en España supera el 50%, explicó que será una cuestión a debatir "en profundidad en los próximos meses" con el objetivo de "apostar por un futuro en el que la temporalidad no sea la referencia de la contratación" sino los "trabajos más estables" y consideró necesario impulsar "políticas de formación" para los jóvenes sin estudios ni empleo.