AGENCIAS | SANTIAGO
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, manifestó ayer su "sorpresa" ante la manifestación convocada por el alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, contra la fusión de las cajas gallegas y le acusó de ser el primer regidor "en la historia de la democracia" que prepara una protesta "en contra de los intereses" de su ciudad.
Caballero anunció el miércoles la convocatoria de esa movilización para el 9 de febrero, tras asegurar que "ni un solo colectivo de los casi cien con los que estuve, me mostró su apoyo a la fusión".
"Como vigués de adopción, como Caballero, me sorprende que haya convocado una manifestación para que los ahorros de los vigueses se gestionen desde Madrid", advirtió el máximo mandatario gallego en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, en la que proclamó que los intereses de Vigo "siempre" tendrán en él "a un defensor", al igual que el conjunto de Galicia.
El presidente gallego destacó que la decisión de Caballero está respaldada por su partido, el PSdeG, pero no por el Ayuntamiento. El regidor trasladó, una vez más, "su respeto" a todas las protestas democráticas, pero insistió en que lo único que defiende Caballero con la concentración es que Vigo "se convierta en una sucursal de un centro financiero potente con sede en Madrid", lo que rechazó y cuestionó su respaldo en la ciudad.
De hecho, redujo la protesta a una convocatoria "a título personal" de Abel Caballero, a quien recordó que el PPdeG es la fuerza más votada en la ciudad y que él organiza la protesta como "concejal" de una fuerza política "minoritaria" -el PSdeG-, que está al frente del Consistorio vigués porque tiene "el apoyo" del BNG. El teniente alcalde de Vigo, Santiago Domínguez Olveira, del BNG, indicó el miércoles que la manifestación convocada por Caballero "no defiende" a la ciudad, sino "una opinión política sobre un tema determinado".
Agradecimiento
"Él verá lo que hace", avisó el jefe del Ejecutivo gallego antes de transmitir su "agradecimiento" al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, por "desmontar" en Vigo la "falacia" de que una fusión virtual a través de un sistema institucional de protección (SIP) -opción que apoya Caballero- sería reversible. "Me alegro de que dijera una serie de cosas sensatas, que dejase claro que una caja no se puede ir con otra para formar un banco y después deshacer lo hecho", reflexionó e incidió en que Fernández Ordóñez evidenció que las entidades que den este paso "no contarán con la autorización del Banco de España para deshacer lo hecho". Sobre la advertencia del gobernador del Banco de España de que sólo éste como órgano regulador puede avalar la solvencia de una fusión y no una empresa -en referencia a KPMG, que se encargó de la due diligence externa auspiciada por la Xunta-, Feijóo resaltó que "todas las fusiones" impulsadas en España han sido evaluadas por "auditorías independientes hechas por empresas".
Por su parte, Abel Caballero, pidió a Núñez Feijóo, que explique "de qué habló" con el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y que desvele qué le dijo éste último "de la auditoría". En una rueda de prensa, el regidor vigués se preguntó "por qué el presidente autonómico se empecina en su error", al tiempo que interpretó que Feijóo "sabe cosas y es bueno que se las diga a Galicia". A juicio del alcalde, Núñez Feijóo "está llegando a un nivel de deterioro en sus declaraciones" que "no es propio de un presidente de la Xunta", dijo. "Queremos que se paralice el intento de absorción de Caixanova por parte de Caixa Galicia", reiteró Caballero, quien se mostró partidario de que la entidad financiera del sur gallego siga "desarrollando su proyecto".
Por último, la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) envío ayer una carta a Abel Caballero, en la que le trasladó que "no es el momento oportuno" para una manifestación contra la fusión de las cajas, al tiempo que estima que este tipo de acto tampoco es el "mecanismo adecuado".