LUI COSTAS | A CORUÑA
La despolitización de las cajas de ahorros fue uno de los objetivos que PP y BNG defendieron cuando se sentaron con los socialistas a debatir la reforma de la ley que se aprobó en las últimas horas del año pasado y que el Gobierno central amenaza con recurrir ante el Tribunal Constitucional por invadir sus competencias.
La norma prohíbe a los cargos electos de los partidos pertenecer a la Asamblea General y al Consejo de Administración de Caixa Galicia y Caixanova, pero eso no significa que los órganos rectores estén vetados a los políticos. Los tres partidos han echado mano de sus ex altos cargos, militantes, simpatizantes y de profesionales afines a su ideario para completar los 72 puestos de la Asamblea General de las cajas que la norma y el reparto negociado por PP, PSdeG y BNG conceden a los tres grupos con representación en el Parlamento de Galicia.
El grupo socialista -el único que se opuso a la reforma de la ley de cajas de ahorros y que acusó a los populares de pretender hacerse con el control de las entidades- es el que más ex altos cargos y responsables políticos -en su mayoría, de las Ejecutivas locales- ha situado como candidatos a consejeros en Caixa Galicia y Caixanova. Un 66,6% de los elegidos por el PSdeG fueron concejales, ocuparon cargos de públicos o tienen responsabilidades en sus partidos: 16 de los 24 puestos que le corresponde cubrir entre las dos cajas. Es el caso de Francisco (Pancho) Candela, del ex presidente del Puerto de Ferrol, Amable Dopico, la ourensana Susana Bayo o Jacinto Parga.
Le sigue el BNG, que designó a 11 candidatos a consejeros y cinco (el 45,4%) son ex altos cargos del bipartito o ex concejales. En este grupo se encuentran el ex diputado Fernando Blanco Parga o la ex edil pontevedresa María Xesús López Escudeiro. Los nacionalistas también incluyen en su lista para Caixanova a dos empresarios vigueses que ya habían sido consejeros generales designados por el Concello de Vigo.
El partido que menos ex altos cargos sitúa entre sus candidatos es el PP. Sólo un 32,4% de los elegidos ocuparon puestos políticos como la ex concejal viguesa Marta Gutiérrez Mediero, el ex diputado nacional Carlos Mantilla o el ex alcalde de Santa Comba, José Toja Parajó, y el ex director de la Escuela Galega de Administración Pública, Domingo Bello Janeiro. Completa la lista sin embargo con muchos de profesores universitarios y sobre todo empresarios afines a su partido. Es el caso de la decana de la Facultad de Económicas en la Universidad de Santiago que sonó como candidata a entrar en las listas con las que Alberto Núñez Feijóo ganó las últimas elecciones autonómicas.
Tampoco los tres partidos hicieron pública su lista ni a la vez ni en las mismas condiciones. Sólo el BNG identificó desde el primer momento a sus candidatos en la lista que facilitó a los medios de comunicación con un breve curriculum. El PSdeG sólo incluyó la profesión de muchos de sus ex altos cargos y responsables políticos en la relación que envió a los medios de comunicación y el PP se limitó a distribuir una lista de nombres sin más detalles. Fuentes cercanas al partido explicaron sin embargo a este diario que buena parte de los empresarios y profesores elegidos son afiliados o simpatizantes, aunque muy pocos han tenido protagonismo en la vida política gallega.
Las listas que los grupos someterán a votación la próxima semana en el Parlamento pese a la amenaza del Ejecutivo de Zapatero de recurrir la ley y paralizar su aplicación están lejos de cumplir el objetivo de despolitizar las cajas. Una cuestión que sin embargo no sorprenderá ni a las propias entidades de ahorros.
"Cuando alguien me dice que va a despolitizar las cajas de ahorros me echo a temblar", dijo el presidente de la Confederación de Cajas de Ahorros, Juan Ramón Quintás, en una entrevista concedida pocos días antes de que el Parlamento aprobase la reforma legal.