La edad de jubilación está fijada en 65 años desde que en 1919 nació el retiro obrero, es decir, esta norma ya cumplió los 90 años y sobrevivió a dos dictaduras, una guerra civil y tres cambios de régimen. Pero en España el promedio real de jubilación es aún más bajo, está en 63,2 años. Además, España es el segundo país del mundo (tras Japón) donde los pensionistas cobran más años. A ello suma una bajísima natalidad en los últimos decenios, con el consiguiente envejecimiento de la población. A partir de 2025 empezará a jubilarse la generación de los nacidos después de 1960, una etapa de gran natalidad. Este acontecimiento pondrá a prueba el sistema público de previsión.