AGENCIAS | SANTIAGO
La conselleira de Trabajo, Beatriz Mato, calculó ayer que el plan de choque iniciado en 2009 por la Xunta para hacer frente a la crisis económica benefició a más de 30.000 parados gallegos, y ayudó también a "consolidar" los puestos de trabajo de 24.800 personas en el sector de la automoción. Esta estimación se divide en los 4.000 puestos de trabajo generados a través de los fondos para programas de cooperación local, los 7.000 empleos movilizados por la licitación de obra pública y los 19.000 parados beneficiados por los programas de formación e inserción laboral promovidos por la Xunta. Estas cifras llevaron a Mato a hacer un balance positivo de su actuación, "y más teniendo en cuenta el margen de tiempo y de recursos" movilizados, y concluyó que el objetivo de estas medidas para hacer frente a la crisis "está cumplido".
La Xunta destinó 30 millones de euros a proyectos de cooperación que generaron 4.075 empleos; 24,4 millones a mejorar la cualificación de los trabajadores, de los que se beneficiaron 15.828 personas; y 6,3 a medidas de recolocación para aquellos procedentes de sectores en crisis, a las que optaron 3.420 personas, de las que un 35% se insertará en el mercado laboral, aseguró Mato.
La conselleira ensalzó los 444 millones de euros invertidos por el Gobierno gallego en la licitación de obra pública y los 15,5 millones destinados al fomento del sector de la automoción a través de ayudas para la compra de vehículos, que generaron un volumen de negocio de 370 millones y permitieron "consolidar" 24.800 empleos que corrían peligro. La conselleira aseguró que la Xunta prepara en este momento el Plan Autonómico de Empleo 2010-2013 centrado en "cuatro ejes principales" en los que promover el empleo: los jóvenes, las mujeres, las personas desfavorecidas o en riesgo de exclusión social, y los "grandes olvidados hasta ahora", los autónomos.