X. A. TABOADA | SANTIAGO
Forzar la fusión entre Caixa Galicia y Caixanova para luego entregar la entidad resultante a Caja Madrid. Ésta es la estrategia en la que, según el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, están trabajando desde antes del verano Núñez Feijóo, Mariano Rajoy y Rodrigo Rato, el presidente de la caja madrileña. "Es un engaño masivo y total", reprochó el dirigente social, quien sostiene que sigue habiendo reuniones entre Caixa Galicia y Caja Madrid -las últimas se celebraran el pasado sábado en Toledo y hace tres semanas en Sevilla, dijo- para llevar a la práctica la estrategia diseñada por la dirección nacional del PP.
Manuel Vázquez denunció que la operación inicial pasaba por "entregar" la caja coruñesa a la madrileña, pero que el presidente de la Xunta tomó una "importante decisión política" el pasado verano para involucrar también a Caixanova. "En vez de preparar la fusión de Caja Madrid con Caixa Galicia o un SIP, decide modificar una ley para controlar políticamente a Caixanova, provocar una fusión y entregar todo el paquete a Caja Madrid. Con el disfraz de la galleguidad, Feijóo pretende crear una gran caja del PP. Ésa es la clave", acusó el secretario xeral del PSdeG.
Para reforzar su palabras, Manuel Vázquez se apoyó en las declaraciones del anterior presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, quien reconoció que dejó a su sucesor, Rodrigo Rato, un informe preparado sobre la fusión con Caixa Galicia. "Entregar un paquete gallego limpio a Rato y Rajoy y crear esa gran caja del PP no es que lo diga yo, lo dice la dirección de Caja Madrid", destacó Manuel Vázquez.
Con esta línea argumental, el dirigente socialista aseguró que la estrategia del PP pasaba por reformar la ley de cajas gallega para "reforzar el control político" de las entidades de ahorro y provocar su fusión, con lo que contó con el apoyo del Bloque. "Pero se les fue de la mano y se pasaron de frenada porque conculca la Constitución y la ley orgánica que regula las cajas de ahorro", añadió. Para evitar problemas, recomienda "rectificar" la ley y modificar los artículos cuestionados, aunque eso significaría "perder el control político de las cajas".