AGENCIAS | VIGO
El Ayuntamiento de Vigo debatió ayer en dos plenos extraordinarios asuntos relacionados con el sistema financiero en Galicia y la posible fusión de las cajas de la comunidad. En el primero de ellos el PSdeG se quedó solo en su apoyo a la permanencia de Caixanova en la ciudad, mientras que el BNG y el PP se mostraron partidarios de la integración de las dos entidades financieras. La primera sesión plenaria, propuesta por el propio alcalde, Abel Caballero, pretendía ratificar la decisión del Consello Económico y Social (CES) de apoyar la permanencia de Caixanova y sus órganos de gobierno en Vigo.
Abel Caballero -contrario a la posible fusión de las cajas por considerar que Caixanova es "solvente"- destacó que "todos sabemos lo que está pasando" y se refirió a que "se va a utilizar una entidad solvente, sólida y con capacidad, como Caixanova, para resolver un problema financiero del norte de Galicia".
A juicio del regidor, "saldrá una caja fusionada débil y sin solvencia" que "finalmente será absorbida" por una institución "de fuera de Galicia". "Defendiendo esta ciudad y su proyecto financiero están defendiendo Galicia, porque esta caja de ahorros es la que va a pervivir y garantiza la galleguidad", dijo.
El alcalde de Vigo recordó que existen casos de otras entidades, como el Banco Pastor o cajas de Extremadura, "del tamaño de Caixanova" de las que nadie duda "que puedan pervivir".
A ello, añadió, que la caja viguesa "puede subsistir" como entidad financiera en solitario y afirmó que "tiene capacidad de aguantar".
Por su parte, el teniente de alcalde y portavoz del BNG, Santiago Domínguez, recordó que "ayer mismo" -por el miércoles- el "67% de los empresarios" de la ciudad "dijeron que estaban a favor de la fusión" en un acto que se celebró en la sede de la patronal pontevedresa. "Se están defendiendo intereses partidistas, porque quieren que Caixanova vaya para la órbita del PSOE", consideró Domínguez.
Mientras, el portavoz del PP en el Ayuntamiento, José Manuel Figueroa, insistió en su acusación a Caballero de "defender intereses partidistas" y criticó que el regidor ya haya "empezado su campaña electoral" para las municipales. "A usted no le preocupan las cajas, sino lograr réditos electorales partidistas en su beneficio", subrayó el dirigente popular, quien tildó al alcalde de hooligan y lamentó que el pleno pareciera "un debate Deportivo-Celta".
Además los votos del BNG y del PP permitieron sacar adelante la moción presentada por los populares, que se debatió en un segundo pleno, y en la que se apoya la nueva Ley de Cajas, aprobada por el Parlamento de Galicia, y se insta a la Xunta a que recurra urgentemente el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
"No necesitamos ninguna auditoría, porque si presentan una fusión insolvente, la adornen como la adornen, no la vamos a aceptar", reivindicó el alcalde. Según expuso Abel Caballero, "el Banco de España, la CECA y el Consejo de Estado" están evaluando "el proyecto de intervención en el Tribunal Constitucional". Además, el regidor mostró su confianza en que el Gobierno de España "recurra" la norma gallega e insistió en que él va a "recurrir" esta ley.
Por su parte José Manuel Figueroa acusó al regidor de "buscar la confrontación y la fractura social" sólo "por un puñado de votos".
El responsable municipal del PP criticó al alcalde por no decir que Caixanova "vendió sus joyas más importantes" y que se "entregó Unión Fenosa a los catalanes".