AGENCIAS | MADRID
El Ibex vivió ayer su primera jornada de pánico desde que comenzó el año y se desplomó un 5,94%, el mayor descenso desde el 6 de noviembre de 2008, cuando cayó un 6,3%, con lo que el selectivo terminó la jornada en el nivel de los 10.241,7 puntos.
El miedo a los riesgos a los que está expuesta la economía española y la incertidumbre sobre el sistema financiero tumbaron la escasa confianza de los inversores, que optaron por recoger beneficios.
El selectivo abrió en negativo y a los pocos minutos inició su desplome sin que nada pudiera evitar su caída libre hasta registrar la peor jornada desde hace más de un año y la novena desde la historia del Ibex.
El volumen de negocio batió records y alcanzó 8.000 millones de euros por la enorme volatilidad que azotó la jornada, con lo que multiplicó el volumen normal de una sesión. También se duplicó la caída de las bolsas europeas, que lideró París (-2,75%), seguido de Francfort (-2,45%) y Londres (-2,17%).
Ni las palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, en las que expresó su confianza en que el Gobierno griego tome las medidas apropiadas para controlar el déficit, ni las del presidente de Banco Santander, Emilio Botín, que rechazó la idea de comparar a Grecia con España, pudieron tranquilizar a los inversores.
Por el contrario, las advertencias del BCE sobre los grandes y crecientes desequilibrios fiscales a los que se enfrentan muchos países de la eurozona, con altos niveles de déficit público y de endeudamiento, calaron más en el mercado. A juicio del instituto emisor, estos problemas pueden suponer obstáculos adicionales para la política monetaria y afectan negativamente al pacto de estabilidad.
Los sectores más castigados por las pérdidas fueron el de la construcción y el financiero. En el primero, Ferrovial estuvo al frente de las caídas (-11,34%), seguido de OHL (-9,46%), y en el financiero, Banco Santander lideró los descensos (-9,40%), por delante de BBVA (-7,54%), Banesto (-6,27%), Banco Popular (-6,23%), Banco Sabadell (-6,09%) y Bankinter (-4,54%). Telefónica, por su parte, perdió un 3,44%.
Entre los mayores desplomes también se situaron Telecinco (-9,26%), Abertis (-6,64%), FCC (-6,55%), Mapfre (-6,49%), Gamesa (-6,25%) y Acciona (-6,09%). Iberdrola, por su parte, se dejó un 4,71%, y Repsol YPF, un 3,55%.
La analista de Renta4 Nuria Álvarez explicó ayer que la caída está justificada por "los miedos" existentes hacia la situación de la economía española y su "poco halagüeño" cuadro macroeconómico. Además, el parqué madrileño se vio afectado por la reticencia de los inversores extranjeros a verse expuestos al riesgo que podría suponer invertir en empresas españolas.
Los analistas también advirtieron sobre el riesgo de que la quiebra de Grecia y Portugal "termine arrastrando" a España ante los déficit "elevados" que comparten, que en el caso español cerró 2009 en el 11,4% del PIB y que permanecerá cerca del 10% este año.
El gestor de renta fija de Renta4, Ignacio Victoriano, consideró "muy previsible" que la deuda española se encarezca a corto plazo, puesto que el saldo negativo de las cuentas en España "se está disparando".
Las previsiones de Renta4 apuntan a que la bolsa española continuará registrando una gran "volatilidad", situada entre un rango de los 10.000 y los 14.300 puntos, "al hilo de los ruidos" que lleguen sobre la situación económica del país, tal y como ha sucedido también con Grecia, Dubai y Portugal.
Por su parte, la analista de Selfbank Covadonga Fernández explicó que la caída registrada ayer por la banca estuvo marcada por la incertidumbre general que sufre el sector financiero mundial, al no existir una "clara visibilidad" sobre las reformas que se van a llevar a cabo tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea.
Fernández recalcó que existen "bastantes temores" entre los analistas de que las cotizaciones sigan siendo "volátiles" en los próximos meses. Asimismo, Fernández destacó la influencia en la cotización que han podido tener y tendrán en los próximos meses las previsiones de los organismos internacionales que estiman para España un elevado nivel de déficit debido a la fuerte crisis económica.
En el mercado de divisas, el euro pierde posiciones frente al dólar y al cierre de la sesión bursátil de ayer el cambio entre las dos monedas quedó fijado en 1,3759 unidades.
El director del departamento de Renta Variable de Banif, David Cortina, por su parte, afirmó que el mercado está "castigando con dureza" la debilidad de la economía española, reflejada en el fuerte incremento del déficit público y en el aumento del diferencial de la deuda española con la alemana.
Cortina explicó que los inversores extranjeros están "vendiendo de manera indiscriminada todo lo que huele a España", sin diferenciar entre los valores puramente españoles o las multinacionales con gran parte de su negocio en el exterior. En su opinión, en el mercado existe la sensación de que las autoridades españolas no saben qué hacer para reconducir la situación económica.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, calificó de "muy fuerte" la crisis económica en España, por lo que advirtió de que los españoles deberán hacer un esfuerzo "considerable" y se mostró comprensivo respecto a la propuesta de reforma del sistema de pensiones planteada por el Gobierno, que incluye retrasar la edad de jubilación oficial hasta los 67 años.
"Comprendo la situación de Zapatero, es muy difícil. La crisis en España es muy fuerte, especialmente tras la situación del mercado inmobiliario, no muy alejada de lo que pasó en EEUU, por lo que los españoles deberán hacer un esfuerzo, un esfuerzo considerable", afirmó Strauss-Kahn en una entrevista concedida a la cadena de radio francesa RTL. No obstante, el director gerente del FMI apuntó que este tipo de medidas dependen en gran parte de los países, así como de los compromisos políticos adquiridos, por lo que aseguró que en otros países se aplicarán mecanismos diferentes y admitió que "no se saldrá de la crisis a coste cero".
Asimismo, Strauss-Kahn señaló que la repuesta para la sostenibilidad de las pensiones no reside tanto en la edad legal de jubilación como en la edad real de jubilación, ya que "lo que pesa sobre los sistemas de pensiones es la edad en que uno empieza a retirarse de verdad".
Por otro lado, el director gerente del FMI negó categóricamente que la crisis haya terminado a pesar de que el crecimiento haya regresado a las economías de manera más rápida de lo previsto, aunque de manera "extremadamente débil". En este sentido, Strauss-Kahn afirmó que las cosas, especialmente en Europa, aunque también en EEUU, todavía no van muy bien.