REDACCIÓN | SANTIAGO
Antes de conocerse que el Gobierno central optaba por recurrir la ley de cajas gallegas, el Partido Popular, el Bloque Nacionalista Gallego, la patronal y los sindicatos de Galicia suscribieron un manifiesto en el que piden al Ejecutivo que recapacite. En la sala del Estatuto del Parlamento gallego, dirigentes políticos, sociales y empresariales firmaron el escrito y reclamaron al Ejecutivo que no alegase esta normativa.
El secretario general del Partido Popular gallego, Alfonso Rueda, expresó su satisfacción por la presencia de partidos "de distintas sensibilidades" y de los agentes sociales en este acto. "De lo que se trata es de dar el mensaje al Gobierno de que no nos vamos a quedar callados; que Galicia, como dice el manifiesto, tiene derecho a su autonomía financiera; a no desaparecer del mapa estatal y a tener una caja fuerte", señaló.
El dirigente popular consideró que el acto de ayer revela que la mayoría social apuesta por la galleguidad de las cajas de ahorro y que la solvencia está garantizada, por los informes de la administración y las auditorías que revelan que es viable una fusión entre Caixa Galicia y Caixanova.
"Queremos reivindicar el derecho a que no nos las lleven fuera", dijo Rueda, quien recordó que la ley de cajas fue aprobada por una "amplia" mayoría del Parlamento, aunque no recibió el apoyo del PSdeG, única fuerza del arco político que no firmó el manifiesto.
El líder del BNG, Guillerme Vázquez, empleó el lema del manifiesto, Galicia tiene derecho, para ratificarse en que la comunidad precisa de un sistema financiero eficiente y "al servicio del país". Ante el intento de "humillación" de la soberanía de Galicia, la sociedad gallega debe "reaccionar", señaló Vázquez
Mientras, el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antonio Fontenla, consideró que ante la "grave" situación económica actual cobra especial importancia la necesidad de que no se retrase el proceso de concentración de la cajas.
"No podemos perder las cajas gallegas" en un momento en que se está reordenando el sector financiero, apuntó el dirigente empresarial, que alertó sobre la posibilidad de que las entidades financieras puedan acudir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) si se dilata el proceso.
Por su parte, el secretario general de la Confederación Intersindical Gallega (CIG), Xesús Seixo, afirmó que la firma del manifiesto no se ha hecho "por voluntad propia", sino que obedece a la posibilidad del recurso a la ley del cajas por parte del Gobierno-que finalmente se confirmó-, lo que consideró un hecho "realmente grave".
El recurso, apuntó el representante de la CIG, supone "un ataque a nuestra autonomía, a nuestro autogobierno y nuestra soberanía para decidir aspectos como el sector financiero". En este sentido, Seixo dijo esperar que el manifiesto firmado ayer sirva para que el Gobierno recapacite y "no se tire abajo algo que levantó enormes espectativas", en lo que constituiría "un atropello".
Por su parte, el secretario de organización de CCOO en Galicia, Carlos Pardo, recordó que su sindicato tiene claro el carácter social y territorial de las cajas de ahorros, de las que destacó que su capacidad de decisión debe residir en la comunidad gallega.
El sindicalista indicó que en el acto de ayer se denuncia "un poco preventivamente" el recurso del Gobierno central, que CCOO no comparte porque supone un "ataque" al principio de autogobierno de Galicia y un "agravio comparativo" con otras autonomías que cuentan con leyes similares.
También Irene Martínez, secretaria de Organización de UGT-Galicia, insistió en que, desde el primer momento, su sindicato consideró que si no era viable la continuidad de dos cajas en Galicia, debería crearse una sola, gallega y solvente, con democratización de sus órganos y con una labor social.
La representante del sindicato UGT-Galicia apeló a que tanto en el ámbito político como de la técnica jurídica se aceleren los trámites para que se pueda acometer la fusión entre Caixa Galicia y Caixanova y "no nos encontremos con una imposibilidad" de la fusión por el fin de los plazos previstos para ello.